La linea que separa a un valiente de un cobarde está trazada con cinismo.

noviembre 29, 2006

A quien corresponda:

Anoche recibí un comentario que llevaba por autor un nombre deletreado "Rain".


Anoche, también, y según las estadísticas, alguien se tomó la molestia de mirar esta "mi vida" que "roza" desde sus albores hasta sus presentes. No sé quién es quién, ni si tal es cual. No importa tanto.


Lo que sí importa, sin embargo, es que el comentario parece haber desaparecido, o sencillamente me fue imposible encontrar el lugar donde fue sembrado. Borrón súbito, escondrijo salvaje, no lo sé.


Así que, por todo esto, debo decirle a quienquiera que lo haya escrito, o a quien demonios sea la personita que lo dejó, algo importantísimo:



Gracias.



Me has hecho sonreir, anónima y esquivamente.



Y gracias otra vez.


Y ya, que se hace tarde.


Se está haciendo tarde, mejor nos regresamos...

2 comentarios:

Rain dijo...

Yo sonreía y sonrío ahora, agradecida por esa voz tuya. A veces las soledades se entremezclan y forman amasijos virtuales, contornos extraños, epígonos insospechados.

Xamiru, gracias a ti, por la mirada, la voz, tu blog, tu rizoma.

Un inmenso abrazo.

Anónimo dijo...

Gracias por lo bueno