La linea que separa a un valiente de un cobarde está trazada con cinismo.

julio 12, 2005

Certezas pequeñitas.

Hola. No sé si seas yo (o si yo soy tú). No me importa, tampoco.

Hola. Te deseo enormemente. No escapes (por favor).

Hola. Saber es tal como no saber. Nada importa. No te vayas. (please)

Sé cuán largo y terrible es mi deseo. Es sólo que eso tampoco es importante. Remain. Stay. Perdure. --> [Middle English perduren, from Old French pardurer, from Latin perdrre. See perdurable.]

To build or not to build?. That, and no other, is the very fucking question.

Dormir. Morir. Tal vez soñar. Tal vez sólo permanecer idióticamente. Perpetuar, conceder, despilfarrar: dejar todo ir.

Olvidar, musitar, desvanecerse. Dejarse, nuevamente, ir a toda costa.

That's it.
Shut up then.

4 comentarios:

the drop dijo...

At that point my dear, your dilema goes more like this: to built or to spoil.

Anyway, usted no se me azote, no hay nada que Hector B. no pueda resolver...

:o)

Andreas Kartak dijo...

¿a quién le importa ser sólamente huesos y plumas...? (extraido de varas conversaciones entre X y varios de sus colaboradores)

el tío nasty dijo...

Certezas pequeñas como una mano, ésta. Ésta que hunde en la infancia a mis dedos, se vuelven excusas, olvidan los formalismos cotidianos, se salen de mis manos, regresan a las tuyas. Viven, se carcajean, lloran, se alimentan. Escriben despojos de lo que encuentran. Tan sencilla como este día, hoy que no huelo más que tu bienvenida, cuando llegas, y yo enmudezco y te preparo café y prendo el cigarro a la cocina para que se distraiga y nos deje cocinarnos a un cuerpo, entre jugos y condimentos de azulejos fríos. Tan liviana que me cabe en un pestañeo, y en un segundo poseo la sincronía de un destino que le prometo a mis zapatos y a los tuyos, y no hay nada que no quiera dejar menos a ti.

Y todo me queda con esta certeza, todo me sabe a lo que nunca he probado, imagino que así sabe lo que siempre deseé. Quédate con mis dedos si te ayudan a reírte de este mundo, si te son puentes para cruzar charcos de café frío, quédate con mis vistas a cuatro ojos, a diez a mil que ya no sé cuánto veo desde que graduas mi vista, no sé qué tan lejos veo ahora, kilómetros, años.

Yo no necesito nada. Yo no quiero nada. Yo no. Mientras esta certeza, tan pequeña como tu mano, me sostenga.


[perdonarán lo cursi, pero es que...]

furtiva dijo...

y es que no se necesita nada en verdad, nada que no quepa en un parpadeo o en el espacio increíblemente tibio de un par de cuerpos voluntariosos.

el amor llega como de sorpresa, todo lo invade, todo lo transforma, todo lo va poniendo en la calma de lo remediable, de lo que debe ser nada más porque así lo queremos.