La linea que separa a un valiente de un cobarde está trazada con cinismo.

febrero 15, 2006

De la ley inquilinaria

Supongo que la carencia de comentarios en este blog se debe, en buena parte, al exceso mamoneril de palabras que aplico cada que se me da la gana postear cualquier idiotez. Lo mejor es que ni me quejo. Asumo lo muy insoportable que resulto, rato tras rato, y nada más. Y no por eso dejo de aventar cualquier mamada al vacío, recurrentemente, y sin esperar nada a cambio.

Vengo de leer, sin nada bueno que comentar, claro está, un post del sacrosanto Chango. Un poco acerca de mil mamadas y ninguna, como siempre que se trata del buen KingKong batiano. Ya ni me quejo. Asumo.

Lo que me ofuscó, sin temor a represalias, fue una idea por demás esencial y que seguramente poco pensó el buen simio cuando la escribió en su chingadera: La idea de deshabitar a la gente, ergo, a las ideas o a cualquier pendejada. En sus palabras, and i quote, dijo: "No hay sorpresa tan miserable como deshabitar a la persona que amaste. Salir de ella, devolverle la parte que tomaste y llevarte lo tuyo. Estar afuera te obliga a contemplarla, y toda contemplación provoca una busqueda hacia dentro, una introspección parecida a la huida. Como un caracol. Como una tortuga."

El resto del post me resulta indiferente. Con ese brevísimo trozo, el pinche chango otra vez logró romperme la madre. Primero, porque la idea de "deshabitar" a las personas, léase aquello que amas o amaste, me resulta sumamente familiar. De hecho, no hay mejor manera de ejemplificar la ruptura que trazarla como un desalojo. Retirarse de alguien. Abandonar cada centímetro cuadrado de aquello que te significó una vez. Dejar dicho ser, sí, pero también dejar sus territorios. Sus ladrillos. Sus casitas de adobe y sus tormentas.

Y peor aun: tomar lo que queda de tu sacrificio, así fueren las cenizas. Y luego, para colmo, mirarte a ti mismo -y al otro- desde muy afuera. Contemplar los motivos que te hicieron incursionar hasta la puta médula de algo ajeno. Y también los que te hacen abandonarle. Claro, cosa que no logra decir el chango, también ocurre la risa. Cuando precisamente, y contemplando tu propia imbecilidad, alcanzas a carcajearte cagonamente de ti mismo. "Como un caracol. Como una tortuga."

Así es como la vida ocurre bajo una extraña ley inquilinaria. Habitas a algunos. Otros, a la vez, te habitan sin pedir permiso. Cada quien deja su depósito y promueve también sus demandas. Se sufre y se persiste. Y claro, también se logra permanecer callado y sobrevivir sin decir nada. Faltaba más.

Estás afuera. Contemplas. Eres contemplado. Te contemplas a ti mismo contemplando otras cosas. Abandonas todo sentido de verdad y corrección. Prevaleces.

Y luego los millares de historias. Todas cayendo sobre ti y sin previa solicitud.

Ríes si puedes. Si puedes, te ríes. Te sobrellevas como un idiota. Suspiras acaso.


Deshabitas. Abandonas. Te vas. Cargas tus muebles sin esperar que te devuelvan ni pío.

Y si demandas, coño, estás jodido. Aunque si lo haces siempre tendrás quien se ría de ti.

Y quien se siga riendo también.


7 comentarios:

hugo dijo...

oh, que bonito y que cierto y que terrible el dolor de deshabitar.

gran concepto, dile a tu amigui.

xorntt!

Mar dijo...

nadie había descrito eso de modo que yo lo entendiera, qué claridad, hombre. Lo malo conmigo es que en esas me he quedado con lo puesto, a veces con ganas de aprovechar la calle y dejar de pagar rentas, que al cabo cuestan.

gino's, jueves, 8 pm.

Anónimo dijo...

Pues creo que si es cierto como yo, el rollo lúdico de la demanda, un par de personas deben estar riéndose tan fuerte de mí que los suspiros intermedios se escuchan hasta mi villa amueblada en donde me veo desde afuera y contemplo a los demás. Ya hice mis maletas, pero creo que aunque quiera rentar de nuevo, el equipaje no puede ser el mismo por ningún motivo.

Antes de todo hay que lavar las ropas, aspirar los muebles, o en todo caso retapizarlos, según la gravedad de la huella... a lot of effort, que solo te lleva a pensar que lo mejor es comprar tu propio departamento y no salir de él jamás.

Anónimo dijo...

Xamirú tu no necesitas los comentarios, he leido muchos post hasta con 100 comentarios cuyo unico merito reside en un humor popular. El tuyo es de los mejores que he leido, es un blog libre que escribe una persona inteligente, no se puede pedir mas...y ademas pese a algunos comentarios, este blog se me hace de lo menos pretencioso.

hugo dijo...

xamiru tu no necesitas los mezcales! pero que divertido ha estubido eh!

abrazotes

Xamiru dijo...

En fin. No suelo responder a los comments mas que en persona, pero en este caso merece la pena hacerlo de una vez:


Hugo:
Sí. Esa metáfora del "deshabitar" es rompe-madres. Se lo comunicaré al gran jeque Chango en cuanto dé señales de vida. Y definitivamente no necesito los mezcales, pero, ay chingaos, cómo me aligeran.

Mar:
Ya sea que te refieras a lo que dice el chango o a mis (des)variaciones sobre el mismo tema, hay que decir que sí. Y sí, también me ha tocado desalojar edificios con una mano delante y otra atrás. Ahora estoy experimentando la improbable posibilidad de que no acabe siendo un pendejo otra vez. Me deseo suerte. Y a ti ídem.

Anónimo uno:
Concuerdo en mucho y en poco. No le veo mucho ludismo a salir corriendo de un edificio en llamas. Pero seguro que estoy de acuerdo con que el equipaje cambia cada vez. Y de las risas a distancia ni se diga. No hay peor tortura que resulte, a su vez, tan conveniente.

Anónimo dos:
Quienquiera que seas, gracias por la flor. Eso de libre e inteligente prefiero no creérmelo mucho. Digo, evidentemente escupo libremente un montón de babosadas aquí, pero dudo que sean inteligentes el 90% de las veces. Aun así, tienes razón. Escribo en este blog, principalmente, pa recordarme lapsos de brillantez o de somera estupidez. Y hasta ahora me ha funcionado más bien que mal.

Y ya. Ahora postearé alguna otra densez de las que acostumbro, si esta madre me deja.

Salud y gracias.

La Gata Parda dijo...

demandar esta del nabo, como tu dices, siempre tendras a alguien que se ria de ti, me ha pasado, que exijan amor, cariño, agradecimienyo, sonrisas, llanto, lo que sea, ... en lo personal, aparte de la risa perpetua la demanda solo me inspira una profunda lástima, Saludos y abrazos!!