La linea que separa a un valiente de un cobarde está trazada con cinismo.

septiembre 07, 2006

Días podridos

Hoy. Un día podrido. Podrido hasta la médula. Claro, siempre podría ser peor.

Romper con una amiga de 10 años por una estupidez, pelear con un corazón de oro por puras pendejadas, pelear con los compañeros de trabajo por diferencias de interpretación, sentirse improductivo, extrañar muchos de los ojos perdidos y no ver ningunos, perderme en el mal humor, comer pan árabe con queso malo y café bueno, ser removido de los links de algunos ídolos blogueros, soñar con mezcal y estar aun en la oficina, a las 11 de la noche, responder cuatrocientos mails de pendejos fascistas de mala muerte (bueno, eso fue de lo poco divertido del día), ensañarme para desahogar la mala leche del día con esos desconocidos, pensar en ir a casa y no ir a ningún lado, estar lejos de cualquier orilla, en mitad de todas partes pero en ninguna.

Argh. De verdad que todo lo bueno que me dio este año me lo está cobrando hoy.


Ojalá y el gran Batio me humecte las ganas con unos mezcales de primera la noche de mañana, porque no sé si mis tripas resistan tanta cosa junta en este día abreviado por la mala hostia y las ganas de matar la realidad a cucharadas.

En fin. Todos tenemos días malos. Días muy malos. Días peores.

Lo bueno es que se terminan. Pronto, pronto.

7 comentarios:

Art dijo...

Así es, todos tenemos días malos, algunos que hacen desear no haberse levantado y otros que despiertan al monstruo que llevamos dentro. Lo bueno es que existen escapes que aligeran un poco la carga. Saludos de otro batiano.

hugo dijo...

conste que llegare a reservar mesa mezcalera en viernes y si no llegas este ps eso, whatever.

petatillo dijo...

Podria ser todavía peor, podrias despertarte y encontrar a Sánchez Villa desnudo en tu cama abrazándote...

Remedios la Bella dijo...

Jajajajaja!!! Esos Mezcales le van a caer.... de poca!!

Armando dijo...

Seguro estoy que hoy viernes fue mejor que ayer maese Chamiru, un abrazo.

Sólo Soy Un Ojo dijo...

No, no es cierto, esos días nunca terminan. Como bien dices: siempre puede ser peor. Eso de que terminan es una onda que se inventaron los del Club de los Optimistas; mismos que le escribieron todas las canciones a Napoleón.

furtiva dijo...

sí terminan, pero regresan. Lo mejor: ponerse a salvo de uno mismo y evitar la debacle del vaso de agua. sonreír, apapachar a la pobre criatura desorientada que se es, y seguirle.

besitos.