La linea que separa a un valiente de un cobarde está trazada con cinismo.

abril 07, 2005

Padre, he pecado.

Confiésote padre, algunas de mis muchas atrocidades.

Fui comunista, sí. Un sucio e infiel comunista. Un cerdo totalitario marxista-leninista. Casi toda mi infancia y adolescencia y sin entender cabalmente lo que eso significaba. Sentí una empatía desde mis primeros años, hacia la simbología y pretensiones sociales del comunismo. Luego renegué, como muchos, de su "aplicación práctica-histórica" (como buen vencido) y me sumé a las filas de los que creían en el comunismo "ideal". Y luego me valió madres. Me puse a beber, a fumar, a comer, a coger, a cojear, a pensar, a dormir. Y sin embargo, jamás me sentí atraído hacia el otro lado de la trinchera. Orwell dijo, siguiendo la tendencia referencial de los blogs que he visitado esta semana, que toda persona inteligente debía ser comunista a los 16 años, aunque si lo seguía siendo a los 40, estaba en pedos. Todavía no llego a esa encrucijada, pero ya ahora estoy más convencido de otras sabidurías que de las que promueve el comunismo o cualquier otra postura política radical, que no sea, claro está, la de la inmediata y total eliminación de los imbéciles de la faz de la tierra. (Como la que propuso un bombazo en el azteca mientras todos bailaban y cantaban junto al papa, pero a escala global y simultánea). Desde luego son utopías, chaquetas mentales, absurdos sabrosos que siempre se me olvidan cuando me enamoro de la histérica furibunda siguiente.

Me quedé, digamos, con un pie en la izquierda y el otro metido en el culo de la desesperación globalizada. La necesidad de chingarle para sobrevivir y las ganas de pasármela lo menos de la chingada posible mientras tanto, fueron, tristemente, tarea suficiente para ocuparme desde que aflojé mi postura política. Salve la clase media en extinción, pues de ella provenimos todos los eclécticos comodinos, huevones y hedonistas que mayoriteamos la blogósfera.

Sin embargo, en mis años universitarios (qué digo, secundarianos y preparatorianos también) y guíado más por una inclinación hormonal que por un argumento o convicción real, me di cuenta de que las chicas de izquierda eran más atractivas, más pensantes, más compartidas y, aunque algunas no se bañaran muy seguido, eso no era impedimento para la ansiedad de un guarro como yo. Fue el deseo de esa carne activista, beligerante, quejumbrosa, vengativa, sedienta de justicia y envuelta en consignas revolucionarias la que me hizo reparar de mi falta de compromiso político, y volver al redil de la izquierda.

Admítolo padre, la sociedad a veces me vale madres, pero las muchachas de izquierda excitan mi paladar y mis pocas neuronas tanto como ninguna. Soy un asco. Un inventor de clichés patéticos. Quizás no todas sean así. Pero las que rondaban mi círculo izquierdoso hace unos años se ajustan perfecto a estos lineamientos generales. Qué putín y condescendiente sueno. Padre, perdóname.

He sido, en los pocos meses de existencia de este blog, justificadamente amenazado de muerte, de putazos, de violacion con objetos punzocortantes y peor aun, de ser obligado a ver la transmisión simultánea de las exequias del papa mientras me alimentan de betabel, chayotes y otros platillos macrobióticos, mismos que me obligarán a deglutir con un rico licuado de nopal, al tiempo que me ponen gotitas de salsa de habanero en los ojos, con música de fondo de Rigo Tovar. Anónimos y anónimos, usando un lenguaje muy similar, me esperan día y noche en los panuchos de cochinita del mercado de medellín, todo para hacerme ver mi suerte. (aunque después del habanero no sé qué tanto pueda volver a ver)

Es por eso que, hoy que el último de esos anónimos, haciendo gala de su capacidad semántica y de su sentido del humor, ha decidido llamarme un "GRAN GRAN imbécil" (todo por decir que prefiero vivir en Cuba o Venezuela a recetarme este país de pendejos católicos del yunque, que le tienen miedo a un guey tan asimilado por el sistema como el buen López Obrador...y que siguen creyendo que en este país hay "paz" y "libertad" y "democracia") yo he también decidido tomar las riendas totalitarias de mi blogucho y empezar a arrinconar a estos insulsos en su habitat natural: un cagadero anónimo en forma de tagboard, para permitir solo a los miembros de blogger comentar en mis patéticos posts.

Todo sea para no atascar mi mail del vómito intolerante de estos paladines de la democracia, los derechos inalienables de las focas bebés, y el respetabilísimo e íntegro mundo cultural de México, entre otros universos donde solo habita el bien y los buenos y bonitos comandan las acciones.

Pecaré, nuevamente, de soberbia. Me volveré un asqueroso dictador de mi blog. Un Fidel Castro de mierda. Un Peje asesino de niños. Un comunistoide "populista": A todos los adultos mayores que me visiten, les prometo una erección al menos, salvo buen cobro y con acuse de recibo. A todas las quinceañeras, les será otorgada una revelación mística digna de la sagrada orden de Batio. Las futuras iniciativas de ley están en discusión. Se reciben propuestas.

Finalmente, hay que decir que muy pocos de los anónimos han posteado en alguna ocasión otra cosa distinta a sus vituperios dfe petatiux, del orden de cualquier escuela primaria rural federal. Insultillos chairos en lugar de contra-argumentos sabrosones. Eso me entristece. Extraño las discusiones de hace un par de meses, cuando los vástagos de la revista Replicante ponían sobre la mesa mejores y más apestosos quesos para cortar, al lado de excitantes amenazas de madrizas salvajes, mismas que hacían de mis estancias en los bares condeseros una verdadera aventura houdinesca.

Les dejo el último round de esta historia, a manera de despedida de los anónimos yunqueros:


Antecedentes:
Blog de plaqueta (nuevamente). Un post invitando al mitin de Lopez Obrador. Muchos bromeando, otros tomándolo en serio. Nada fuera de lo común.

De pronto, acaece ESTA LUMBRERA:

At 8:21 PM, Anonymous said… es increíble cómo gente mal informada está dispuesta a defender ciegamente a una amenaza para la paz, la libertad y la democracia como es el peje, ¿qué, quieren vivir en Venezuela o en Cuba? Déjennos vivir nuestra libertad de religión y nuestra democracia en paz! populistas-comunistas! ya fue derrotado el comunismo desde el 91


Uhmm. La calidad semántica se deja ver. Y la tendencia a las etiquetitas chaqueteras como "populista" y "comunista", dignas de un panfleto microbusero.


No pude más que contestar, en el mismo tono, lo que me salió del alma:

Xamiru said…

Uhm. no me molestaría vivir en Cuba. Tampoco le veo mayor pedo a vivir en Venezuela. (Nota, oh padre, como el llamado de la carne marxista-leninista sigue haciendo mella en mis ansias) Vivir en esta pocilga de ignorantes no es mucho mejor, como demuestra tu comentario tan "bien informado".

Por cierto, la etiquetita de "populista" es bastante superficial. Y por otro lado, no veo como un líder electo democráticamente puede ser "una amenaza para la paz y la libertad". (Si es que alguna de esas dos existen en nuestro país) (Me faltó decir la democracia, pero el pleonasmo hubiera sido más pendejo que el propio comentario al que se refiere)

El hambre es violencia. La pobreza es violencia. La desigualdad social es violencia. La estupidez (que ejemplificas perfectamente) es violencia.

No tendría pedos en vivir en un estado totalitario. Al menos los pendejos como tú estarían hechos carnitas, jabón u otros derivados humanoides.

Es curioso como la gente equipara la "paz" con el "no hacerla de pedo por nada, todo está bien, cállese y fórmese".

En fin, ya hasta ganas me están dando de matar pendejos. Mejor le paro.

Saludos


Ya me imaginaba lo que vendría. Se colgarían del comentario sarcástico del jabón y sus derivados, en rojo, en lugar de leer el comentario que me resultaba importante hacer, en verde.

Eso me pasa por no ser políticamente correcto y aguantarme las bromas de mal gusto, por no seguir la retórica puñetera de los lamehuevos. Chin. Será en la próxima vida.

Todo esto tuvo un final feliz. Alguien más (o el mismo autor) me dejó una nota profundísima en mi post anterior:

Anonymous said...

Xamiru, lei tu comentario en el blog de plaqueta:
"No tendría pedos en vivir en un estado totalitario. Al menos los pendejos como tú estarían hechos carnitas, jabón u otros derivados humanoides."

No puedo decir más que eres un imbécil. Un GRAN GRAN imbécil


Prometo, padre, que meditaré profundamente acerca de esta súbita revelación.

Mientras tanto, los anónimos quedan relegados al cagadero. No vaya a ser que me digan "tontito, gran gran tontito" la próxima vez.

Salud.

abril 05, 2005

God TV

CNI Noticias. Solía ser uno de los pocos noticiarios visibles hace unos cuantos años. Con todo y lo acartonado y terriblemente mamón que siempre ha sido Gómez Leyva, la jefatura de contenidos no solía regirse por los estándares comerciales comunes, ni parecía la nota roja, frívola y superficial de Televisa, ni tampoco el TV Yunque mediático y manipulatorio de Azteca. Mucho menos la línea gubernamental de los somníferos noticieros del 11.

Llevamos un par de años sin opciones. No sé ni cuánto tiempo tenga la salida de Denisse del noticiero, pero definitivamente fue para mal. Hoy prendí el noticiero del 40, buscando algo distinto al papa "muertecito" en una túnica (batita de hotel camino real) roja, estilo Santa Clos. Mala decisión.

De entrada, la musiquita que anuncia el comienzo del noticiero. Peor que ninguna. Violonchelos sintéticos y una voz en off que parece la del Doctor Alfonso Morales, célebre y patético comentarista de la lucha libre:

"eeeeeeeeeeeen el estudiooooooo, la preseeeeeeencia de Andrés Manueeeel López Obradoooooor..."

Bueno - me dije - me aguanto este pendejo y le dejo a la entrevista.

Y me fleté el noticiero, y la entrevista con AMLO, su inexplicable optimismo y su necedad por querer jugarle al Gandhi. Espero que no se lo escabechen en el bote. Lástima que ya no va a ser presidente. Tenía buena pinta.

Pero oh surprise. Acabandito la entrevista sale un pelmazo, conductor de otro programa mucho peor llamado "El pulso del papa" (imagino que por el momento se llama "La flat-line del papa") y que, en un tono de maestrucho violaniños de escuela de legionarios de cristo, tuvo los huevos de decir:

"mira, Ciro, hay que pensar simplemente que, crea o no crea uno en la resurrección de jesucristo, ha sido el HECHO histórico más importante en la historia de la humanidad (SIC). El HECHO más solemne. El más importante. El martirio de nuestro señor. Por ende, la muerte de su santidad, quien es el vicario de cristo en la tierra...(sic)....es decir Ciro, hay que entender que existe un hilo que une directamente el cielo con la tierra y ese es el que hay entre cristo y el vaticano, y particularmente entre cristo y su santidad, el vicario de cristo...por lo que su muerte, produce la mayor solemnidad...BLAH BLAH BLAH BLAH...."

Putísima madre.

Sé que argumentar contra todas las pendejadas en color rojo no tiene caso alguno. Hay mil millones de católicos que creen, verdaderamente, que lo de Jesucristo es un hecho histórico y comprobable. Es más, hay quienes hasta creen que hay pinturas de la época. O que hay pedazos de su cruz a la venta en Jerusalen.

Me sorprende, de cualquier modo, el ingenio verbal de los católicos en general. Una prueba más de que el dogma apendeja durísimo. Y un supuesto líder de opinión, conductor de un programa para santificar el nombre de dios, hablando como lo haría cualquier vendedora de quesadillas con estudios de primaria, es una verdadera lástima. Desinfla mis ganas de chingar cristianos de alcurnia.

Y lo mejor es eso del "hilo" que vincula el cielo con la tierra. ?Quiere decir que de veras hay "feed-back" en la comunicación con cristo? ¿De veritas el papa hablaba por nuestro señor el buen jesus cuando despotricaba contra los divorcios, las mujeres, los comunistas, los gays, los que luchaban por la muerte digna, los pro-choice y demás malfunciones del sistema?

Si alguna vez hubo un buen yisus, y se parecía al de los cuentos rumiados por los evangelios disponibles, seriá impensable que pudiera llevarse bien con la idea corporativista de la iglesia, y mucho menos con los supuestos vicarios.

En fin. Una verdadera lástima de noticiero. Aderezado por otro reverendo imbécil llamado David Páramo. Un pendejito economista que se siente galán de televisión y que para hablar utiliza una voz aguda y chillona siguiendo un tonito de mamón inmejorable. Toda una "eminencia" en teoría y análisis económico, al que Ciro le dedica diez minutotes del programa para repetir las mismas pendejadas que puedes leer en los informes de hacienda o en la revista Vértigo: "no habrá inestabilidad económica debido al desafuero. La economía va bien. Necesitamos cambios estructurales en materia fiscal y de energéticos para enfrentar los retos de este siglo..."

Un puñetas neoliberales hecho y derecho, con look de jovenazo comprometido. No entiendo cómo lleva tantos años en el noticiero. Seguro se está cogiendo algún pariente de Moreno Valle. O a Moreno Valle! Bingo!

En fin. Me siento invitado en el programa de Paty Chapoy, cagoteando pendejadas que salen en la tele. Me disculpo y prometo dedicar mi tiempo a cosas menos patéticas la próxima vez. Es solo que llevo varios días metido en mi casa y la televisión no me ha aportado más que esta mierda papal y noticiosa.

Y no tengo interés de hablar sobre focas, al menos por hoy.

Salud.

abril 03, 2005

El papa muerto (actualizado)

El papa ha muerto. Viva el papa. Que se congratulen los hipócritas. Que las televisoras hagan más dinero.

Esta es, sin miedo a equivocarme, la mejor muestra de que vivimos la era del asco.

Mientras Javier Alatorre, un gay casi loca y que, irónicamente, en su papel de titular de noticieros de TV Azteca, apela a la lástima de nuestra nación oligofrénica en sus reportes constantes desde el Vaticano, sin saber, o sabiendo (peor aun) que los gays como él están excomulgados y condenados a quemarse el culo en los lagos de fuego del infierno desde hace muchos años, gracias, en particular, a los esfuerzos intolerantes de Karol Wóytelas. Y mientras López Dóriga y esbirro, Carlitos Loret de Mola, hacen lo propio, yo, a riesgo de seguir olvidado por la gracia de Dios, no puedo más que respirar aliviado.

Juan Pablo Segundo fue un verdadero pedazo de mierda. Un hijo de puta hecho, derecho, y rehecho desde el primer puto día que fue designado papa, tras el grotesco asesinato de Albino Luciani (Juan Pablo Primero), 33 días miserables días después de haber sido electo jefe del apestoso vaticano. No tuvo madre, ni mucho menos contención o decoro. Se hizo amigo de las peores mierdas que poblaron la tierra desde entonces: Somoza, Pinochet, Reagan, Walesa, Salinas, etcétera, etcétera, etcétera. El papa peregrino fue, en realidad, el gran papa pro-muerte de la historia. El amigo de los dictadores. El amigo de la ultraderecha asesina. Un grandísimo hijo de puta.

Y hoy, cuando, en teoría, se nos ha avisado que, a pesar de hablar por Dios, también tuvo que morirse como todos, no puedo más que respirar aliviado otra vez. Albricias, albricias: Ha muerto el que debió morirse hecho jabón en un campo de concentración polaco, mientras su predecesor de aquella época amistaba con Hitler y comía en sus festines y bebía el vino francés que el mierdero de Adolf exprimía de Burdeos o le compraba a su cuatito Franco. Una verdadera orgía de marranos.

Que se jodan los católicos de mierda. Que lloren sangre. Ha muerto uno más de los asesinos de la línea papal. Brindo por eso.

Ojalá que le siga Pinochet. Y después de él cualquiera. Incluso yo mismo.

Y antes que alguien se ponga fiera, quiero dejar claro que el hecho de que Alatorre sea gay no es relevante en sí mismo. Su orientación sexual me valdría madres si no fuera también un incitador a la mochería católica. Es esa incoherencia la que encuentro ridícula y por la cual mencionó su homosexualidad.

Y es que como él hay un chingo de "católicos gays", lo cuál es como ser de provida y andar regalando píldoras del día siguiente, o usar el cerebro. Cosas que cuando pasan solo pasan en nuestro patético país.

Los gays de este mundo deberían despreciar a este closetero mustio que tiene el descaro de andar promoviendo a los mismos que forman turbas para chingarse a los suyos.

Yo, como pecador orgulloso y anónimo, conmino a todos los que pecan sin remordimiento a expulsar a todo aquel que se atreva a dudar de su propia impureza.

Salud

marzo 30, 2005

Cambio lámparas viejas por nuevas.

Recuerdo que la mera idea me producía una fascinación extraña. Me parecía delicioso el truco: apelar a la ambición siempre funciona. Casi todos muerden esa carnada.

Y qué pasa con las memorias (los recuerdos)?

Por qué será que hay días que recuerdo cosas que pasaron hace mucho tiempo, y luego las olvido para siempre?

Debe ser como la ciber-confirmación:

"¿Está usted seguro de que quiere borrar definitivamente estos 39 elementos de la papelera de reciclaje?"

Lámparas viejas que eran mágicas y se extinguen, dando paso a nuevas lámparas, más brillantes quizás, pero carentes de cualquier poder.

Me caga tener que liberar espacio en el disco duro.

Quisiera ser El Memorioso.
Aunque a veces sea tan sabroso olvidar.

marzo 28, 2005

Paradoja pequeñoburguesa

4.30 P.M.
Guadalajara

Sí. Ya me di cuenta. Esta es una ciudad abrumadoramente mocha. Todos van a misa. En los noticieros los reporteros dicen:

"Usted puede ayudar a salvar la vida de Don Arnulfo, paciente del hospital central de occidente, desde su casa. Así es, adivino usted: Puede hacerlo mediante sus oraciones..."

El laicismo es un absurdo en este lugar.

Las mujeres en edad casadera están más desilusionadas que un cuervo sin ojos que sacar. Las pequeñas lolitas, rayando en los 17 visten todas iguales. Se visten para ser deseadas...en las iglesias. Bah, bah y más bah.

En fin. Son las 4.30. Tengo que regresar al D.F. No tengo ganas de volver allí, pero tampoco quisiera quedarme en este pinche lugar. No pienso convertirme al cristianismo para atentar contra la frágil mente de alguna tapatía. Y no hay mucho más que ver en este rincón del sinarquismo.


5.30 P.M
Para los que no lo saben, o los que no pudieran adivinarlo leyendo a través de mi ñoñez extrema, fui a Guadalajara a jugar Ajedrez. Nada más a eso. A mi retiro espiritual anual de Ajedrez. Mi pasión ñoña. Mi batalla egoico-machina para quesque-encontrar validación en algo. En fin. Interpretaciones psicoanales hay diez mil. La mera verdad es que me gusta el jueguito y me distrae de la realidad lo suficiente desde hace muchos muchos años. Desde antes de mi era de las hormonas. Ni pedo. Hay cosas que uno trae grabadas en la psique. Es como otra circuncisión: No sabes cómo fue pero no puedes olvidarla.

6.00 P.M.
Premian a los ganadores. (Desde luego no a mi, me quedé, nuevamente, en la orilla) Sufro del mal nacional. Soy un ratón verde, verde ratón. Miserable, patético, pusilánime. Pero ya tenía rato sabiéndolo, así que me la pasé bien jugando. Y había muchas mujeres jugando también. Y muchas tapatías. Y me hace tanta falta conocer una mujer que...que pues como de costumbre estuve haciéndome pendejo creyendo que podría hacerlo. Fue divertido, en un sentido ridículo y voyeurista.


6.30 P.M.
Hora de irse. Esta vez no pienso viajar en Futura. Es más, no quiero viajar en camión. Fue una experiencia espeluznante. Me voy en un aventón con otros ñoños como yo. Señores de pipa y guante y jóvenes punkirockers ajedrecistas. Para los que no tienen ni puta idea de quién juega ajedrez en este país solo puedo aventurarme a decirles una cosa: El mosaico es surrealista. Desde la jóven lolita con los senos rebosando por encima de una blusita ínfima (y muy distractoria para sus rivales, obviamente), hasta los pachecos trasnochados de tepito, los provincianos felices por sus pequeños logros, los nerds insalvables, los rancheros, los burgueses más desinfectados. Es como una película de Buñuel.


7.00 P.M
Grand Cherokee azul. Carreteras de paga. Todo listo. ("Esta vez no habrá pedos, voy en carro, llegamos en chinga al D.F. y hasta tiempo de llegar a echarme unos tragos en el pata negra dominguero y tranquilo me va a dar...")

Ja.
Quiero decir: Ja Ja.

- Oye, ya tienes gasolina, todo bien?
- Sí, no hay tos.
- Paramos en el Oxxo para comprar viandas, no?
- Cómo chingas...
- Ándale, no seas cabrón. Nos va a dar sed segurito. Son unas buenas horas.


9.00 P.M.
Menos mal que compramos viandas, aunque se las hayan chingado rápido.

BEEP BEEP BEEP!

- Verga cabrón...ya casi no tenemos gasolina.
- Me caga decir te lo dije.
- Ves alguna gas?
- Son las nueve de la noche, no mames. No veo más allá de 100 metros del carro.
- Hay que preguntar, o vas a tener que caminar hasta ese pueblito...
- JAAAAAAAA! Oye ¿y paso a través o mejor rodeo ese incendio forestal...
?


Zinapécuaro, Michoacán. 9.35 P.M
.

Yo que me quejaba de las escalas en los pintorescos pueblitos de Michoacán, acabé en el más cagado de todos. Gracias a no se qué puta providencia no tuvimos que caminar hasta Zinapécuaro para conseguir la gasolina. El carro llegó con el chinche vaporcito.


1.30 A.M.
En mi casa, hecha un desmadre aunque sin perecederos a la vista o al olfato.

Mejor me hubiera regresado en camión. Aunque fuera en un Futura.
(No estuvo tan mal, exagero)


De vuelta a esta chingadera de ciudad. Sigo necesitando conocer una mujer. Sigo sin ganar un torneo de ajedrez otra vez. Sigo sin un buen trabajo.

Y mejor no sigo. Me voy a dormir.

marzo 23, 2005

Autobuses el Yunque: Crónica de un encuentro con dios.

Historia verídica acontecida apenas anoche.


10.15 P.M.

- Oiga, ¿de casualidad tendrá corridas hacia Guadalajara para antes de las doce?

- Desde luego que sí señor, tenemos lugares ahorita a las 10.30 y a las 11.20. También hay uno a las doce y a las doce y cuarto, pero ya van llenos.
- Oiga, ¿y cuál de los camiones de la foto es el que va ahorita a las 10.30?
- ¿Cómo que cual? Pues de esos de la foto, ninguno. (Qué dato tan positivista y chingón, hizo sentir mi pregunta muy pendeja)
- Ah, pos no verdad. De esos mismitos de la foto, seguro que ninguno es el de ahorita. Eso me imaginaba. Pero le preguntaba qué modelo, si el "Turistar" o el "Futura".
- Péreme. Es...el Futura.
- Oiga, ¿y tiene escalas o se va directo?
- Es directo.
- ¿Y en cuánto sale?
- A ver...a Guadalajara...hmm...cuatrocientos treinta pesitos.
- Y cuánto hace más o menos. Me decían que siete horas, ¿verdad?


En ese momento, el supervisor en turno hizo su aparición con un comentario que debí haber leído desde otro nivel, pero que desgraciadamente, por creerlo un simple convencionalismo mochomexicanístico, no tomé demasiado en serio:

- SI DIOS QUIERE, en siete horas y media está usté en Guadalajara, jovenazo.
- ¿Seguro que siete y media? No quisiera llegar demasiado temprano.
- Seguro. Chance y hasta un poquito más, porque ya se imaginará como deben andar las carreteras de llenas.
- Muy bien. Pues déjeme checar los precios de otras líneas y a lo mejor ahorita regreso.
- Cómo no, pero no se tarde mucho, porque el de las 10.30 ya mero sale.


10.24 P.M.

ETN: 567.00
Primera Plus: 462.00
Omnibus de México: 360.00 (Con 19 bellas escalas en el pintoresco estado de Michoacán de Ocampo)

- (Pensando) Chale. ¿Valdrá la pena pagar los treinta pesos de diferencia en Primera Plus? Cuál puede ser la pinche diferencia. Unos son VOLVO y los otros Mercedez Benz. Los dos hacen el mismo tiempo. Los choferes están, seguramente, igual de retacados de anfetaminas en cualquiera de las líneas. No puede haber mucha diferencia. Chingue su madre, me voy de una vez en los puñeteros Futura. Además, en lois Futura no hay tanta cola y en Primera Plus están hasta la madre de gente. Sí, mejor de una vez...


BEEP*BEEP*BEEP*BEEP!!
Axioma de la noche: Las líneas de autobuses, las taquillas en general y cualquier otra aglomeración de opciones comerciales debe abordarse bajo el patrón "TACOS DE SUADERO". Es decir, lo mejor y más sabio, cuando no sabes en qué puesto comértelos y morir-lo-menos, es seguir el sabio consejo de las multitudes. Fórmate en la fila más larga. No quieras ahorrarte tiempo, GUEVÓN, PENDEJO.

Mi mente estaba intentando advertirme una vez más, sutilmente, que no cometiera el terrible error que estaba a punto de untar sobre mis 7 horas subsecuentes. Y de nuevo le traicione, en un afán de ahorrarme media hora, que hubiera podido servirme para cenar algo menos repulsivo que la torta de central camionera que me tuve que chingar, casi sin olerla, a las 5.20 de la mañana que llegó el puto camión (40 minutos antes de lo previsto), en Guadalajara, mientras esperaba el amanecer.

10.27 P..M.

- Deme uno a Guadalajara, de una vez.
- ¿A las 11.20 o a las 10.30?
- Pues ahorita, de una vez. Si me dice que llega en siete y media estaría llegando como a las 6. Eso está bien.
- ¿Qué asiento quiere?
- El que sea con ventana, si le quedan. Y si se puede que no esté encima de una rueda, mejor. (No por mamón, sino porque rebotan un chingo esos asientos...ta bien, por mamón)
- Tengo nada más el 32, que está atrasito de la rueda.
- Démelo. ¿Qué hora es?
- Son las 10.27, córrale ya a la puerta 2. Buen viaje@BLINK


Una risa satánica como el cliché podría haber sonado en el audio de la central camionera, para establecer otra concordancia y aderezar a la perfección el cuadro. Lástima que la vida no es TAN peliCULERA como para eso.
10.42 P.M.
- Señorita, llevo 10 minutos aquí parado esperando para poder subirme...
- Es que el chofer está en el baño y yo no le puedo recibir su boleto...¿sí?
- Bueno, y cómo cuanto cree que se tarde...
- Uy, quien sabe. Creo que andaba medio suelto, ¿sí?
- Umm...
(gracias por la información). Aquí lo espero, pues.
- Mire, ahi viene...Jorge, el joven quiere subir

Mutis total. Pasa de largo. Se sube al camión. Le vale madres. Llega el checador del camión, se saludan, intercambian la tabla de salida. El checador se va.
- Jorgeeeee, el señor quiere subir....
- Pues que se suba.
- A ver, déme su boleto...y una pequeña revisión nada más
.


10.52 P.M
.

Finalmente de camino. Reclino el asiento. Respiro profundo. Me digo a mí mismo que, al salir más tarde, llegaría menos temprano a Guadalajara, lo cual convenía a mis planes. Mi compañero de asiento oye hip-hop en sus walkman de sonido surround. Me vale madres. Ya voy de camino. Tengo que concentrarme en quedarme dormido.

Zona de Ecatepec
El televisor del camión se enciende. De pronto, me doy cuenta que a nadie le habían dado siquiera unos putos cacahuates o una botella de agua. "Pinches codos", pensé, "los de primera plus te dan hasta sandwich...y los de ETN todo el chesco que quieras..." Ni pedo. Ya vamos de camino.

Cuál sería mi sorpresa cuando, tras unos breves segundos de pantalla de advertencia, el rostro inequívoco y demoniaco de MARTHA SAHAGUN aparece en la pantalla. Toma cerrada. Mucho maquillaje. Cara inclinada hacia un lado, en gesto de pietá griega, romana o guanajuatense (más bien lo último). Con toda la misericordia de la imagen, comienza de su dulce boca a brotar la voz inconfundible:

"Queridoz amigoz, mexicanoz y mexicanaz. El prezidente Focz y una zervidora hemoz realizado una zerie de videoz con el propózito de educar y orientar a padrez y guíaz de familia en loz temaz que noz parezen máz importantez para alcanzar el dezarrollo humano y emozional que nueztro paíz requiere, en eztos tiempoz de confuzión.............."


La pesadilla era ahora redonda, inconmensurable, perfecta. DE pronto, en mi mente resonó el parlamento del supervisor de la taquilla:

"Llegará a Guadalajara....Si DIOS quiere..."

¿Conque todo esto era obra del dios de los impíos? Del dios del yunque. Autobuses Zahagún. Autobuses Salinas Pliego. Autobuses Opus Dei. Autobuses Escrivá de Balaguer. Autobuses Me Cago en Dios, en todos los santos y en la puta Virgen que los parió uno a uno, antes habiéndolos engendrado en orgías celestiales con los cerdos que pastan en las nubes de Yahvé y Hnos.


En total fueron cerca de 35 minutos de ilustrativos temas, narrados todos a cuadro por Marta Zahagún, con su cara siempre inclinada en el mismo ángulo, sus ojos de misericordia y ESO NO ES TODO, entre tema y tema, intercalados sutilmente, con un gusto exponencial, disfrutamos también de cerca de 20 comerciales de ELEKTRA, Genomma Lab, PagoMax, Western Union y Vamos México. Colofón para el colofón. Una verdadera violación al alma pura del viajero guarro, prosaico, orgíastico y alguna vez comunista. Aunque pensándolo bien, podría ser una violación a destajo para casi cualquier mente que se jacte de funcionar.

Aprendí cómo tratar un miembro de la familia drogadicto (¿perdón, o era un "miembro drogadicto de la familia?"), cómo hablar de sexo con mis hijos, cómo tolerar a "esos" homosexuales, cómo siempre "ver hazia adelante y zuperar, zuperar todaz laz adverzidades, como ziempre lo ha hecho mi pueblo, el gran pueblo mexicano".

Aprendí que NUNCA JAMÁS habré de subirme otra vez a los autobuses en cuestión.

Y aprendí, sobre todo, que los autobuses viejos tienen problemas con la puerta del baño, que se abre en curvas y movimientos bruscos, despidiendo los vapores de todo el trayecto, y que el asiento 32, desgraciadamente, está demasiado, demasiado, demasiado cerca del baño, de las pantallas y del infierno.

Ahora estoy en Guadalajara, pero siento que ya estoy muerto.

Salud.

marzo 17, 2005

Springbreakers en Cancún o de nuestro gran país-burdel.

Se equivocan los que normalmente te dicen:

"¿Te vas a trabajar a Cancún? Qué chingón te la vas a pasar güey---"

La neta es que trabajar en playa, más si se trata de una producción, es algo de lo peor que te puede tocar. Hace un calor de la chingada, estás todo el tiempo viendo el mar, el sexo posible, las drogas nomás estirando tus deditos...pero TE TIENES QUE CHINGAR TRABAJANDO. Muy frustrante.

Si tienes algo de suerte, te salvará el aire acondicionado. Por las noches, solo duermes hasta el cansancio, si es que siquiera tienes tiempo de hacerlo.

Así estos últimos tres días. Trabajando en la producción del "V Foro por la Educación de los Pueblos", eventucho de poca monta financiado por el SNTE y evidentemente, por las huestes de la maestra Elba Esther. Todo un conglomerado de finísimas personas, la mayoría priístas apestosos que viven del presupuesto.

Tengo que admitir un chingo de cosas: No conocía Cancún, ni mucho menos el mar Caribe. Tampoco había estado tan cerca de los springbreakers (la televisión no cuenta, obviamente). Tampoco había conocido jamás una ciudad que ejemplificara mejor lo mucho que los gringos usan nuestro país como un puto burdel, un cagadero en primavera, y como a nuestros connacionales les fascina bajarse los chones en todos los sentidos, por un puñado de dólares.

Cancún está geográficamente hecho para ser lo que es: Una ciudad segregada donde ser mexicano es un pecado insalvable, o una condena a trabajar y servir a los turistas, mejor aún si son extranjeros.

Una barra hotelera de 10 kilómetros de largo, lejana cuando menos unos 6 kilómetros del centro de la ciudad es el punto de reunión de todos los clientes de este burdelillo. Los que ya conocen Cancún deben encontrar todo esto muy insulso, pero a mi me pareció verdaderamente shockeante el ver estas estructuras colosales, una tras otra, una tras otra, y pensar en los muchos miles de dólares que produce cada una CADA NOCHE, nada más por la renta de habitaciones, todo a costa del espeluznante azul del mar del que no son dueños, pero sí que se aprovechan.

Westin Regina, Hilton, Holiday Inn, Fiesta Americana, Meliá. Todas y cada una de las putas cadenas hoteleras del mundo se formaron en la barra de CAncún y contrataron a los lugareños o a los allegados para cumplimentar sus tareas más sucias. Todo sea por los empleos mal pagados que inflan las cifras del INEGI.

Desde luego que toda este grueso de pendejos que trabajan en estos lugares, se siente muy a gusto de hacerlo y hasta algunos tienen la jeta para recomendar que hagas lo mismo.

No mames cabrón, cualquier gringuita se apendeja y te la cojes hasta por los párpados. Y si no de perdida les sacas un billete a sus cuatitos.

Patético. Pues resulta que si no eres gringo, springbreaker o algo afín, la raza te trata peor que a la mierda. Los mexicanos te querrán chingar aun más, no sé si porque te dignaste a ir a su paraíso de la tranza o porque simplemente les caga que no traigas dólares o que no pienses picharles sus droguitas con tu propina. Verdaderamente mierderos.

Sin más cuento, los primeros días ni tiempo tuve de rozarme con esta escoria nacional que pulula en Cancún, gracias a que estaba poniéndome una chinga monumental. Pero la última noche, y más por insistencia del lider del proyecto que porque tuviera verdaderas ganas de salir del aire acondicionado, me dejé llevar a unos de esos REPUGNANTES lugares playeros que retacan los springbreakers: El Senior Frogs. Qué reverenda mamada.

De entrada, hay como 2 mexicanos en todo el lugar, aparte de los que sirven los tragos y los que limpian los baños. Ni siquiera el DJ es nacional. Y no es que sea precisamente patriota o que me importe dos pitos encontrarme con los connacionales, el pedo es lo que deriva de estar rodeado de gringos pendejos.

El springbreak consiste en ponerse hasta el culo, básicamente. Y una vez conseguido esto, hay que restregarle las nalgas o la pistola al de enfrente. Si eres vieja, y eres suficientemente pendeja, te puedes poner a bailar en las barras, para enseñarle el chocho a todos guarros hambrientos que la rodean y recibir chorros de aire a presión por debajo de tu faldita, entre tu chocho y tu alma, para que luego de eso te regalen un tequila de 5% agave por tu show. Ya si te empedaste mucho, probablemente te acostarán en la barra y te embarrarán las tetas de crema batida para buscar luego unas chicas que te las chupen (probablemente mal). Y si ya te dejaste hacer eso, harán lo mismo con tu chocho y con tu culo. El erotismo gringo en su máxima expresión.

Me sorprendió, de entrada, lo poco estimulante que encontré el espectáculo de la noche. Aunque las caucásicas estuviesen buenísimas - en general - y sus atuendos fueran, teóricamente, bastante calenturiantes, la mera verdad no me sentí ni mínimamente prendido por el asunto. Ni con los shows lésbicos, ni con las muchas chichis al aire, ni con nada de lo que vi en los antros de springbreak. Y aunque me puse suficientemente pedo como para que todo me valiera madres, no conseguí sentirme ni mínimamente divertido y/o caliente. Solo una pinchurrienta sensación de desazón frente al puto Cancún, que resultó bastante elemental y pendejete y del cual lo único rescatable es el puto azul de sus playas.

Confirmado que los gringos son una bola de pendejos cuya sexualidad juvenil simplemente lo corrobora. Confirmado que los mexicanos somos unos putos oportunistas que nos conformamos con ser el papel de baño de los que tienen el varo. Confirmado que las playas son al revés que las chavas: Mientras más vírgenes mejor.

Aunque piquen los mosquitos y el agua no cueste 80 varos por litro y tenga harta salmonela.

marzo 11, 2005

El día después.

Tenía que ser una mujer quien me lo dijera.

De nadie más hubiera creído (o cuando menos escuchado) tan chinganetera aseveración:

- Juanito, tu post del "Día de la Mujer" es demasiado ñoño and therefore (luego entonces) te incrimina demasiado. Eres rudo en la forma pero ñoño en el fondo.

- Putísima madre
(pensé y dije) ¿Te cae que es tan ñoño? Juro que cuando lo escribí anda tan pedo y tan "intenso" que hasta pensaba lo contrario.

Inútil discusión. Soy un condescendiente de mierda. Quedó claro.


Como respuesta a tal sensación de ser un pusilánime de mierda, he decidio escribir el presente post. Y como es probable que casi nadie lo leerá (o lo que es lo mismo, casi nadie lo tomará en serio) he decidido prescindir de la cortesía y hablar como si lo hiciera conmigo mismo. Chingue su madre el que se sienta ofendido.

Nota 1:
- Las mujeres no son esa eterna y pendeja dulzura infinita y somnífera que muchas veces me hacen creer que son. Por lo regular tienden a mentir, y lo hacen por razones regularmente más estúpidas que los hombres: "Ay, es que no quería lastimarte, por eso no te dije que me andaba tirando a tu alter-ego" (cámbiese alter-ego por lo que sea).

Nota 2:
- Normalmente les queda clara su "belleza". Incluso si ésta es incipiente o carece de los rasgos que pudieran hacerla "universal". Es decir, importa una chingada si tú consideras que son bellas hasta un punto "sublime". Importa una chingada, igualmente, si te dedicas a repetírselos día y noche. Ellas ya te estarán controlando para entonces. Igual que lo harán con cualquiera que se deje.

Nota 3:
- Salvo casos inmundamente excepcionales, a todas las mujeres les encanta el sexo igual o más que a ti. No te dejes apendejar por posturas "mustias" ni mucho menos por palabras "dóciles" y convincentes. En el momento en que alguien las haga sentir más deseadas que tú, escupirán en tu recuerdo y se irán tras de esa voluntad, aun si resulta ser ficticia o inventada.

Nota 4:
- El feminismo es una postura conveniente y normalmente "culturosa" (salve, Tijuana). Implica igualdad de derechos pero también una enorme desigualdad de obligaciones. Si te enamoras de una feminista lo más seguro es que:

a) te gusta que te domestiquen y no tienes salvación viable

Ó:

b) Te encantan las mujeres pederas y frente a ti hay un reto nada despreciable para convencer a la susodicha de chingarle igual que tú, ya que "no es igualdad, pero sí equilibrio".


Continuará, ad infinitum.

marzo 08, 2005

De mi débil mente viviendo el Día de la Mujer

No es que me acabe de enterar, lo juro en nombre del hombre más femenino que jamás haya existido (por favor, no piense nadie en Andy Warhol o anexos).

Repito: No me enteré apenas hoy, pues esta celebración lleva ocurriendo al menos un par de años (si no es que más). Y tampoco quiero jactarme de que la celebro a tambor batiente. La mera verdad es que nunca le doy mucha importancia, por chovinista que eso suene.

Recuerdo que en los primeros años de esta celebración, para ser franco, pensaba que era una gran pendejada feministoide sin mucho sentido. Aclaro: no me queda duda de que la historia, hasta hace muy poco, era infinitamente falocéntrica. Está clarísimo que sólo aquellos que casualmente nacieron con pene en los pasados siglos, estaban autorizados a protagonizar o relatar todas aquellas cosas supuestamente trascendentales. Me disculpo (sin necesidad) por eso. Juro que no formé parte de tal segregación, pero de algún modo comprendo que nací teóricamente afortunado por el hecho de ser varón. Lamento todo lo pasado, aun si mi arrepentimiento significa poca cosa.

En fin, la cosa es que por algún tiempo pensé que el Día de la Mujer era una cosa absurda. Compartí, al igual que muchos varones pensantes o pendejos, la idea de que "si existía un día de la mujer, debía existir un día del hombre". Y dentro de mí hay algo que sigue peleando por esa idea, aun si ahora comprendo que muchas mujeres se enorgullecen, con mucha razón, del hecho de que exista un 8 de Marzo, y que además lo vivan dígnamente desde una perspectiva increíblemente lejana a la mía.

Es solo que desde hace algún tiempo, he pensado las cosas un poco más a fondo. Y aunque siga difiriendo sobre muchos puntos, hoy concedo el más importante: Las mujeres definitivamente han sido soslayadas, históricamente, a un papel aun más pusilánime que el de espectadoras incipientes. Y seguro que es loable venerar a las que sentaron las pautas que hoy tienen a las mujeres, en general, justo donde se encuentran hoy mismo: En el mismísimo centro de las discusiones. En la mismísima posibilidad de ser tan protagónicas como cualquier pinche o muy chingón pedazo de cabrón.

Bravo por las precursoras. Bravo por las que les han seguido pacientemente.

Hoy no voy a tocar a fondo las cosas dudosas que a diario veo en el feminismo. Sin importar si, supuestamente, los que blogueamos somos globali-seres asimilados como tales. Sin importar que, en teoría, los que leemos y hacemos blogs hayamos renunciado a los determinismos históricos para dar paso a esta supuesta categoría nueva y reluciente de seres "liberados" de nuestros contextos. Eso seguirá siendo materia de otros posts, mas no de éste.

Las mujeres, para mi, son algo que no se puede categorizar tan fácilmente. Generalizarlas es una absoluta pendejada, tan o más grande que la de generalizar a los varones. Lo cierto es que todas y cada una presentan rasgos irrepetibles, al igual que con los hombres, y que meterlas(os) en tal o cual "bolsita" resulta muy estúpido, más si se nos quiere definir a través del género.

Renunciaré hoy, aun si mañana me quiebro, a ese vicio machín y pendejo de querer encasillarlas y categorizarlas para poder entenderlas. Y lo único que espero es que, algún día, ellas puedan hacer lo mismo con nosotros. Aun si para eso faltan algunos cientos de años de equilibrio y evolución, será nuestro payback time.

Hablaré, antes de terminar, sólo y solamente de esas muchas cosas que muchas de ellas producen en mi. Es decir, de lo mucho que casi siempre las deseo y/o (perdón por el término burocrático) las admiro y hasta las amo. Hablaré de lo que disfruto verlas existir y no tener la más puta idea de lo que realmente se siente ser ellas. Hablaré de lo hermosas que suelen ser, incluso las que resultan "feas" a los ojos de la estética grecorromana y pendeja. Hablaré de lo inmenso que es el reto de seducirlas, y de lo poco apto que resulto cuando no miento histriónicamente, y soy el mismo y patético yo mismo. Hablaré de sus ojos, casi siempre ausentes y embriagantes, y que se nos clavan en el pecho cada vez que nos descuidamos. Hablaré de su compañía, hablaré de lo difícil que es hacerlas nuestras amigas sin realmente desearlas hasta la tragedia más Shakespeariana. Hablaré de la enorme diferencia que hay entre sus interpretaciones femeninosas y las nuestras mascuLERINosas. Hablaré de cómo somos finalmente divergentes pero a veces casualmente complementarios, y del dolor que nos produce, a todos, fracasar y rompernos por uno de esos largos ratos, que normalmente sentimos interminables y luego consideramos significativos y emblemáticos en nuestras pendejas vidas. Hablaré de cómo simplemente cojemos, o de como extrañamente a veces decimos "hacer el amor". Hablaré de lo solos que nos sentimos unos y otros en nuestras estúpidamente cómodas trincheras. En fin, hablaré de todo. Juro que lo haré cuando sepa al menos, qué decir. Cuando haya resuelto o renunciado al laberinto. Cuando entienda lo que soy yo mismo, para luego entender lo que son o han sido ellas: las mujeres más importantes de mi vida.

Y más aun, hablaré de las que siguen siendo mis amigas, a pesar de todo lo que posiblemente nos perdemos al no saber cómo podríamos germinar entre nosotros ese supuesto AMOR, y que poco nos importa, pues nos tenemos las unas a los otros.

Hablaré de eso, algún día.

marzo 04, 2005

What turns you on (Lo que te prende la mecha)

I seem to recognize your face
Haunting, familiar, yet I can’t seem to place it
Cannot find the candle of thought to light your name
Lifetimes are catching up with me
All these changes taking place,
I wish I’d seen the place
But no one’s ever taken me.

Hearts and thoughts they fade, fade away...
Hearts and thoughts they fade, fade away.

I swear I recognize your breath
Memories like fingerprints are slowly raising
Me you wouldn’t recall,
for I’m not my former
It’s hard when you’re stuck upon the shelf
I change by not changing at all
small town predicts my fate

Perhaps that’s what no one wants to see

I just want to scream...hello...
My God it’s been so long, never dreamed you’d return
But now here you are, and here I am
Hearts and thoughts they fade...away...
Hearts and thoughts they fade...away...
Hearts and thoughts they fade, fade away...
Hearts and thoughts they fade...away...
Hearts and thoughts they fade, fade away...
Hearts and thoughts they fade...

Eso, justo eso, eso mismo que nos enciende y nos apaga es lo que más ha cambiado desde que acabó el sobrevaluado siglo XX. Cada vez parecen más indescifrables nuestros mapas.

Resulta que ahora nuestro deseo, o bien, nuestro Deseo (pues no me refiero solamente a las feromonas, por desgracia) se parece cada día más a las cucarachas. Es cada día más y más ajeno a la simplicidad y por ende a todas esas cosas sencillas que pueden resultar deliciosas. Nuestro placer no responde más a una estimulación directa, para desgracia de cualquier otro ser comúnmente masturbatorio.

Nuestras aspiraciones, lo que verdaderamente nos excita, todos los laberintos conocidos y por conocer se han diversificado tanto tantísimo, que ahora son tan inmunes a cualquier climax como las mismísimas cucarachas lo son cada vez más a nuestros elaborados y evolutivos venenos.

No me atrevo a apuntalar las razones, no tengo la más puta idea de esos porqués. Pero es obvio que las consecuencias pesan y son reales. Ni yo, ni mucho menos las mujeres que casualmente conozco, seríamos capaces de renunciar al todo-que-nos-rodea con tal de creer en que el amor ha sido hallado. Son muchísimo más grandes, al menos en la fantasía, las posibilidades que encierra el universo de lo no-nuestro, que cualquier futuro que pudiera depararnos el que nos quedáramos al lado de un "otro" cualquiera, al cual invariablemente accederíamos a través de renunciar a los demás.

Puede sonar estúpidamente complejo, pero en realidad es muy simple. Tomar el camino "A" implica renunciar al camino "B". Y al "C" y al "D" y etcétera. Y evidentemente, el camino "A" propicia otras disyuntivas. Tras haberlo tomado, aparecen inocentemente otras posibilidades, llámense "Aa", "Ab" y "Ac". Pero eso no tiene la mayor importancia. Por lo regular nuestra mente redunda en la culpa resultante de haber renunciado a esas opciones primordiales. Y entonces es cuando perdemos el tiempo. Y estúpidamente otorgamos tiempo a las dudas más improductivas de nuestras vidas. Y que aquel que pueda jactarse de no haber perdido el tiempo en estas enormes pendejadas, tire la primera piedra.

Claro que tiene mucho que ver la estúpida cantidad de estímulos disponibles gracias a la realidad mediática que vivimos. Y del mismo modo resulta decisiva la omnipresencia de la que esa información goza dentro de nuestras vidas. El simple hecho de poder bloguear la situación, así como la innegable realidad de que nos limpiaremos el culo, tarde o temprano, con zigzagueantes texturas y "curativos" extractos de manzanilla, es la prueba más fehaciente de que estamos para siempre perdidos. Jamás podremos conformarnos con nada peor. Una vez cómodos es lo mismo que decir comodidad o muerte. Y esa será nuestra eterna esclavitud.

febrero 28, 2005

Las réplicas de Replicante (continúan)

No ha pasado siquiera otro día. En la calma chicha de mi cruda dominguera, que acabó siendo solo moral porque el alcohol me abandonó este fin de semana, una nueva réplica apareció sin avisar en este recién nacido blog.

Por un lado, el señor Volovich insiste en el asunto de los nombres. Que si mi nombre da lo mismo que mi nick, que si de todos modos persiste el anonimato, que si soy antisemita, etcétera.

¿Tendría algún caso decir que me apellido Pérez Pérez o Belaunzaran Aguirre? ¿Haría alguna diferencia? El hecho de que le resulte tan necesario ponerle nombre y apellido a las palabras, simplemente confirma mi teoría de que la gente supuestamente responsable de la creación cultural en nuestro país no puede encontrar validez que no sea precedida por un título, un nombre, unas especie de convención nobiliaria que otorgue poder a lo dicho, sin importar si esto es brillante o pendejo. Lo digo claramente: Importa un bledo si publico mi apellido, porque de cualquier modo no sabrían quién demonios soy. Eso me hace sumamente libre, por un lado, y sumamente insignificante (gracias al suelo), a los ojos de la Altísima Corte Literaria. No le veo ningún caso a esa necesidad tan imperiosa de etiquetas tan bobas como un nombre y un apellido. Solo aquellos que se enorgullecen de la casualidad casi cuántica de haber nacido judíos y no olmecas, holandeses y no araucanos, tepiteños y no franceses, y que promueven el regionalismo, el orgullo cultural, el patriotismo y demás enfermedades psicosociales, pueden estar interesados en si me llamo Pedro o Pieter. A mi me da lo mismo y a mis palabras (que no son realmente mías en realidad) también.

Sobre mi supuesto antisemitismo, temo defraudarlos. Tampoco me importa un bledo la herencia cultural, cosa muy casual y aleatoria, que un individuo pueda tener. Tengo buenos amigos judíos que sufren y gozan su estatus cultural todos los días. Tengo otros amigos también judíos, que les importa un bledo serlo. Que son mis amigos por otras causas y no por haber nacido donde nacieron, ni llamarse como se llaman. Ahí es donde comienzan los problemas de segregación tanto de la cultura nacional como del mundo: en la mente de todo aquel que se quiere sentir diferente por razones extrínsecas a lo que dice y hace.

El nuevo comentario, cambiando de réplica, que llegó sin aviso este domingo, dice así:
Anonymous said...

Llegué aquí por casualidad. Leí algunos de tus posts por voluntad propia. Nadie me obligó. Nadie te censura, es tu blog, di lo que quieras decir. Supongo que si decidiste dejar la función de comentarios es porque esperas reacciones. Y supongo también que no serás tan naïve como para sorprenderte que haya quienes se sientan MUY insultados por tu elección de vocabulario (let alone tus opiniones sobre ell@s). Coincido que en México -como en todos lados- es común que veamos a las mismas voces en todos lados. A veces, desde fuera, esto puede verse como elitismo, como autofagia, como onanismo intelectual, como amiguismo culturero y egoísta. No siempre es así, though. Y sólo se sabe que no siempre es así si se ha intentado trabajar cosas, si en verdad se desea hacer de la escritura -o de cualquier otro tipo de expresión sujeta a contextos culturales institucionales- un modo de vida. Hay que saber fundamentar el resentimiento, y así como aprender a convertir el enojo en algo creativo y no sólo en puro odio. Tus comentarios sobre Tanya y Ari -sólo a la Sandler conozco personalmente, y eso muy distanciadamente- son bastante hirientes, groseros e improductivos. No es que me asuste tu incorrección política: me asusta tu incapacidad para juzgar su trabajo y no sus personas, sus vidas públicas que al parecer has presenciado desde la trinchera de una barra sirviendo alcohol. Dime que has hecho; dime cómo hablas y te diré quién eres y quién quisieras ser. No odies. Mejor escribe un artículo bien fundamentado. Hablemos de literatura, de ensayo, de crítica. No de "hoyos fofos" u orígenes étnicos o religiones. Tu blog es de esos que prefiero evitar, porque me hacen perder la fe en la crítica en México. Insisto: la crítica es necesaria, y es fundamental que se denuncie que en un país de millones y millones la actividad cultural esté reservada a un puñado. Sin embargo, la cosa no va por el odio y el resentimiento, por la grosería y la reacción de tripa. Take it easy, dude. Tómate un whiskey. Escribe algo. Respira ondo. Deja el bar e intenta el yoga. Y sigue escribiendo, sin odiar a los demás que lo hacen, bien o mal. Preocúpate por escribir bien tú mismo. Aprende, como diría Hemingway, a tener tu detector de mierda. No de la mierda de los demás, sino de la tuya propia. Y luego, hablamos.

En cierto modo, muy general, me acusa de juzgar a algunos de los personajes que menciono en el primer post "por quienes son y no por su trabajo". Es decir, me acusa de lo mismo que me defiendo en los párrafos anteriores. El argumento es que mi selección de adjetivos es insultante, estúpida y superficial. En otro momento, parece estar de acuerdo con algunas ideas fundamentales, como el hecho de que la cultura está segregada y en manos de un puñado de personas. Y aquí es donde haré algunas precisiones:

1) Primero que nada, volveré a recurrir al lenguaje burocrático del segundo post, porque en definitiva, la procacidad voluntaria y enfática del primero, que pretendía ser sarcasmo puro y duro y repleto de ponzoña directa y apestosa, resulta muy hiriente para las vírgenes mentes de los que se han sentido insultados. Por eso, para poderme dar a entender sin andar lastimando susceptibilidades, seguiré en la tónica "civilizada" de los posts subsecuentes.

2) No sé quien escribe esta nueva réplica. Por la selección de palabras, cargadas de anglicismos y supuesta cordialidad, creo que se trata de alguien de Tijuana, si no del norte del país. Esto es una mera especulación y no pretende ser descalificatorio. Tijuana es un lugar del que estoy suficientemente enamorado. Digo todo esto solo a manera de que, quien quiera que sea el que mandó esta réplica, sepa a quién me dirijo al menos en mi fantasia.

3) Vamos directo al texto, para darle gusto a su autor, y ponernos analíticos y fundamentados:

Coincido que en México -como en todos lados- es común que veamos a las mismas voces en todos lados. A veces, desde fuera, esto puede verse como elitismo, como autofagia, como onanismo intelectual, como amiguismo culturero y egoísta. No siempre es así, though. Y sólo se sabe que no siempre es así si se ha intentado trabajar cosas, si en verdad se desea hacer de la escritura -o de cualquier otro tipo de expresión sujeta a contextos culturales institucionales- un modo de vida.

¿Solo se sabe que no vivimos, en realidad, una escena cultural segregada si se ha formado parte de la segregación misma, so pretexto de querer hacer de la creación un modo de vida? Como diría el muy imbécil perro Bermúdez: Uf-Uf-y-recontra-Uf. Aquí, lamentablemente, el afán de refutar mi postura se convierte en una auténtica validación de la misma: El error estriba precisamente en querer hacer de la creación literaria un "modo de vida sujeto a contextos institucionales". Esa es la trampa. Esa es la guarida del intelectual orgánico. Esa es la tragedia de músicos, actores, literatos y artistas visuales que aspiran a ser asimilados por su contexto institucional y respetados por los que ellos consideran "sus iguales".

Hay que saber fundamentar el resentimiento, y así como aprender a convertir el enojo en algo creativo y no sólo en puro odio. Tus comentarios sobre Tanya y Ari -sólo a la Sandler conozco personalmente, y eso muy distanciadamente- son bastante hirientes, groseros e improductivos. No es que me asuste tu incorrección política: me asusta tu incapacidad para juzgar su trabajo y no sus personas, sus vidas públicas que al parecer has presenciado desde la trinchera de una barra sirviendo alcohol.

Aquí solamente lamento no ser tan creativo como para haber convertido mi crítica en un poema en endecasílabos para darle gusto a este lector. Primero que nada, mis comentarios sobre Volovich y Sandler son una parte marginal de la crítica que hago a replicante y no creo que merezcan una novela, solo porque así les serían menos ácidos. Lamento, si hay algo que lamentar, el uso indiscriminado de palabras impías y sucias y de tónicas que pudieran sonar misóginas o antisemitas. Pero creo que debe quedar claro, más después del segundo post, que eso solo pretendía ser un ornamento prosaico para efectos enfáticos. Lo que me molesta no es ni que uno sea judío ni que la otra sea tan tonta como para llevar haciendo el ridículo por años, a los ojos de mucha gente. Me molestaron, esencialmente, sus textos carentes de profundidad o construídos sobre pretensiones de orgullo cultural, cosa que describo también desde el primer post. Y aunque al autor de esta réplica le parezca absurdo, me parece que debe haber cierta coherencia entre lo que uno hace y lo que uno es. Entre la obra y el autor. Es como pensar que Bukowski pudiera haber sido un fraile franciscano con preceptos religiosos recios y potentes. El artista y su obra, a mi muy particular modo de ver (gracias por darme anuencia para escribirlo en mi blog, por cierto) el artista y su obra no pueden estar tan desligados como para resultar esquizofrénicos. Y si lo están, la obra pierde mucha validez, y la persona puede ser llamada TRAMPOSA y DESHONESTA, al menos a mi juicio.

Dime que has hecho; dime cómo hablas y te diré quién eres y quién quisieras ser. No odies. Mejor escribe un artículo bien fundamentado. Hablemos de literatura, de ensayo, de crítica.

Aquí no voy a redundar más. El autor del post es UNO MAS de los que necesitan títulos nobiliarios para darle validez a las personas. ¿Qué he hecho? Nacer, de entrada. ¿Cómo hablo? Con la boca, con huevos, sin miedo a ser contestario o a no ser polite, y sobre todo, sin contratos con nadie ni intereses ocultos. ¿Quién soy? Soy yo mismo. Pendejo a veces, brillante otras. Lleno de mierda como todos y lleno de flores cuando me pongo floripondio. ¿Quién quisiera ser? La neta, quisiera ser Dios. Pero la vida me ha dejado claro que no lo soy, al contrario que a muchos intelectuales egoicos y soberbios.

No odies. Mejor escribe un artículo bien fundamentado. Hablemos de literatura, de ensayo, de crítica. No de "hoyos fofos" u orígenes étnicos o religiones. Tu blog es de esos que prefiero evitar, porque me hacen perder la fe en la crítica en México. Insisto: la crítica es necesaria, y es fundamental que se denuncie que en un país de millones y millones la actividad cultural esté reservada a un puñado. Sin embargo, la cosa no va por el odio y el resentimiento, por la grosería y la reacción de tripa

No odio. Esto no es sobre odio. Vivo bastante en paz con todo esto, la mayor parte del tiempo. Escribo artículos bien fundamentados cuando trabajo. Cuando escribo en este blog, puedo escribir absurdos, si eso me place. Pero en este caso, me parece que, como el segundo post lo demuestra, EXISTEN los fundamentos. Y sobre los "hoyos fofos" y demás recursos puercos, es solo una deliciosa manera de enfatizar lo que se me da la gana enfatizar. No es el quid de lo que quiero decir, pero por lo visto, sí funciona tal y como es su propósito, como palabras agitadoras para obligar que la gente que lee, ponga los ojos en la parte importante, que es la que mencionas a continuación: "un pais de millones donde la actividad cultural está reservada a un puñado".

Ah, y mis tripas están bien. Y las groserías siempre me han parecido deliciosas.

Take it easy, dude. Tómate un whiskey. Escribe algo. Respira ondo. Deja el bar e intenta el yoga. Y sigue escribiendo, sin odiar a los demás que lo hacen, bien o mal. Preocúpate por escribir bien tú mismo. Aprende, como diría Hemingway, a tener tu detector de mierda. No de la mierda de los demás, sino de la tuya propia. Y luego, hablamos.

Esto ya se pone un poco confuso. Me tomo un whiskey, escribo algo, dejo el bar e intento el yoga. ¿El yoga con un whiskey? ¿El whiskey lo compro en la tienda, ya que debo dejar el bar? ¿Escribo algo y sigo escribiendo?

No odio a los demás, ni odio a los que escriben. Me gusta mucho leer, aunque no particularmente a Hemingway. Definitivamente era un chingón el señor, pero creo que su detector de mierda se sobrecargó en algún momento y se puso un tiro en la cabeza, después de muchos whiskeys. Sobre mi detector de mierda personal, no te preocupes, lo calibro casi a diario. No me siento mejor que nadie (ni peor tampoco). Me encargo de propia mierda y denuncio aquella que hace brotar la mía cada que me viene en gana. Y de eso se trata mi repudio a la escena cultural. Porque, a diferencia de aquellos que no odio sino descalifico en mis posts, yo no me dedico a publicar mi propia mierda en revistas de circulación nacional. Espero que otros hagan lo mismo y la dejen para sus blogs. Y que nos den otras cosas cuando publican, en lugar, precisamente, de su mierda.


Salud.

febrero 27, 2005

Replicantes al grito de Guerra!

Han pasado muchos días desde mi último post, en el que, ensañado y algo pedo, me tomé la libertad de criticar el proyecto editorial de replicante y puntualizar los qués y los porqués de mi desdén hacia esta nueva aventura.

Hoy, sorprendentemente, he recibido harto feedback de algunos de los personajes que nombro en dicho post. Uno de ellos, Rogelio Villareal, que es un tipo que respeto y que he leído desde hace más de 12 años, me mandó un mail bastante polite, considerando que francamente me pasé de rudo en mi crítica hacia replicante y hacia algunos de sus amigos. Celebro que al menos Rogelio, a sus ya muchos años y con lo bastante habituado que está al lenguaje soez, a la amargura literaria, y a que un texto no tenga porqué tener un sentido ulterior y trascendente, haya conservado el estilo y me haya hecho los comentarios que me hizo, bastante relajados, y en buen pedo, un poco como es él mismo en la vida real.

Pero cuál sería mi sorpresa al leer un comment anónimo que vino un poco después de la visita de Rogelio:

Manito:

No te puedo llamar de otra manera porque no tienes los huevos de poner tu nombre. Dime algo: para que carajos haces un blog si no te interesa algun tipo de interlocucion?

Escribir que no hablas desde el resentimiento, manito, no te exime de que tu excelsa prosa (por cierto, Ridley no se escribe Riddley tarado) sea un despliegue autocompasivo y resentido de preparatoria. No encuentro en tu critica a Replicante ni una sola idea. Parece que servirles tragos a quienes criticas te sirvio para alimentar tu resentimiento de esclavo (ay, Nietzsche) y no para observar con atencion y agudeza tus alrededores. En fin, no te mereces tantas palabras.

Por cierto, manito, la proxima vez que visite tu bar espero que me sirvas una fria, y no un liquido tibio como lo son tus "reflexiones
"

Mi primera impresión es que el autor de este comentario solo puede ser Ari Volovich o quizá Fadanelli. Tal vez sea Rogelio mismo, pero no creo (aunque alguna vez creo haberlo oído decir "manito"). Pero lo más probable es que se trate del primero, que tiende y pretende, como es su costumbre, a decir cosas como "no tienes los huevos" y "para qué carajos" (pero sin acento).

Pero comencemos con las contradicciones:

- Le molesta mi anonimato, pero él mismo recurre a esa práctica. (Dejando a un lado que mi nombre aparece de cuando en cuando en algunos posts)

- Habla de "una especie de interlocución": Me pregunto qué demonios es ese pequeño link que dice "comments" que hay debajo de cada post. Ah, ya entiendo. Lo que el muchacho quiere es una interlocución como las que acostumbra: cercana a los putazos y en un bar de la condesa.

- Lo de Ridley Scott escrito como "Riddley" Scott me da mucha mucha mucha verguenza. Ese es el tipo de profundidad de análisis que esperaba mi post por parte de un intelectual como tú. Un estúpido dedazo para enfatizar tu supuesta "razón" JUAR!!

- Un "despliegue autocompasivo y resentido de preparatoria". Manito, como su nombre lo indica, este blog no pretende (como sí lo hace tu profunda obra) ser otra cosa que un diario virtual de un individuo "autocomplaciente" (que es algo muy vinculado a lo de autocompasivo). Te recuerdo que el link de este blog es autocomplaciente.blogspot.com. Es como meterte a una página de pro-vida y recriminarles su ultraderechismo, su mochería y su afinidad por las antorchas y los impíos. No es que no sea válido, simplemente es inútil, estúpido y arrogante.


No encuentro en tu critica a Replicante ni una sola idea
Me pregunto si de verdad sabes lo que es eso. Idea. ¿Nos ponemos platónicos?
Imagino que en el primer momento en que encontraste un dejo de ponzoña en mi post, te encabronaste de que no fuera uno más de tus admiradores y entonces dejaste de leer o leíste lo que tu película de diva lastimada te contó. Seré claro y puntual esta vez, y espero que el lenguaje burocrático te sea más útil que las metáforas y el sarcasmo:

1) Me molesta y mucho que un proyecto editorial "nuevo" recurra siempre a las mismas v
oces. Mismas plumas de la literatura y el periodismo que encontramos en todos los proyectos existentes. Como lo dije, no creo que la totalidad de replicante sea un desperdicio. Ni todos sus colaboradores unos pendejos, eso sería un tanto exagerado y mamón de mi parte (me pondría casi a tu nivel).

2) Me molesta la ambigüedad. Entendida esta por la incapacidad de replicante de tomar una postura clara, fuerte y contestaria frente al contexto cultural actual. Más aun si consideras que los replicantes, los de RIDLEY (gracias) Scott, eran de algún modo una especie de asesinos, de outsiders, de no pertenecientes, de revolucionarios, de perseguidos (espero que con eso logres pescar la idea). Es, desgraciadamente, otra publicación posmoderna que se jacta de su eclecticismo y no va más allá. Comparada con las otras revistas que ha publicado Rogelio, por ejemplo, esta me pareció demasiado light, politically correct, suave, sin destino a la vista, sin postura, sin destrucción del lenguaje convencional.

3) Me parece lamentable que se sigan perpetuando las prácticas que han elitizado la cultura en este país, y que son, en buena parte, causa de que la gente solo lea historietas y pendejadas por el estilo. En buena parte los intelectuales son culpables. Culpables porque recurren al hermetismo en su lenguaje y en su proceder. Culpables porque conforman grupos en eterna pugna en lugar de ser vasos comunicantes. Replicante se somete a esas reglas. Es por eso que no leo a casi nadie que no haya leído en cualquier otra revista "alineada". E incluso en la brillantísima "CÓDIGO" de la condesa, donde a muchos de los que critico anterior post, les encantaba escribir.

4) Otra "idea" (como tú las llamas) que expongo en el post es bastante elemental. Y atañe a las personas que menciono anteriormente (salvo Rogelio Villareal). Y es una crítica a su modus vivendi frente a su postura intelectual. Es decir, gente que pretende hablar desde la clase media o desde la postura "populachera" cuando en realidad están muy lejos de esa experiencia de vida. Y bueno, me dirás, es como estudiar plantas, animales y hongos. No tienes que ser uno de ellos para poderlos describir, desmenuzar, desentrañar. En efecto, no tienes que ser pobre para hablar de la pobreza, ni rico para hacerlo con la riqueza. Lo que es patético es que pretendas pertenecer. Que quieras hablar con la boca del rico o con la del pobre y no con la tuya propia. Y eso es un mal recurrente en los textos de muchas revistas, no solo replicante.




"Parece que servirles tragos a quienes criticas te sirvio para alimentar tu resentimiento de esclavo (ay, Nietzsche) y no para observar con atencion y agudeza tus alrededores. En fin, no te mereces tantas palabras.
Por cierto, manito, la proxima vez que visite tu bar espero que me sirvas una fria, y no un liquido tibio como lo son tus "reflexiones
"

- Esto ya no tiene una respuesta decente. En un afán por tratar de descalificar mis argumentos con la hipótesis de que soy un "esclavo resentido" el autor del comentario se exhibe como lo que es: Un clasista patético justo como los que describo en el punto anterior. (Y parafraseando tu estilo de crítica, te menciono rápidamente que hay cinco palabras sin tilde en esa oración: sirvió; atención; próxima; fría y líquido)


Lamento desairarte, mi estimado interlocutor, pero ya no sirvo tragos, gracias al sentido común. Vendí mi parte del bar pues, al "observar con agudeza mis alrededores" (lo cual suena como a manual de guardabosques), lo único que vi fue mucha mierda, muchos alcohólicos sintiéndose dioses, y mucho desprecio por el contacto humano. Debes sentirte como pez en el agua.

Terminada la interlocución que exigías, puedes seguir haciendo click aqui abajito, donde dice "comment", como la última vez,
manito.

Y por último, lamento no exhibir mi nombre completo, y no es ni por pena ni por miedo., como preguntaba Rogelio. Ni tampoco por falta de "huevos" como decía el anónimo. (No veo la relación) Simplemente nunca me ha gustado exhibir mi nombre completo en internet, básicamente por precaución, no frente a los que pudieran leer este blog desinteresadamente, sino frente a los cruces de información que hacen algunas agencias de espionaje informativo, mismas que me gusta criticar frecuentemente, y permanecer en la clandestinidad es necesario para hacerlo, y seguir transitando libremente por la calle.

Juan Carlos
cautivare@yahoo.com
juanklm@gmail.com




febrero 12, 2005

¿Replicante?

Los replicantes, como muchos cinéfilos saben, eran unos remedos de humano creados por una tecnología futurista un tanto dark que Riddley Scott nos recetó en su clásico BladeRunner de 1982, hace ya más de 20 años. Hace unos pocos meses, un grupo editorial por demás heterodoxo, decidió impulsar la creación de una revista "cultural" sin una línea clara, pero que, por detestable que nos pueda resultar su descarada promoción de los ya muy promovidos esbirros del presupuesto, también tuvo a bien darle algo de espacio a textos de gente no tan conocida ni maleada por las mieles del oscurantismo culturaloide nacional. ¿Cuál fue el nombre de este original y revolucionario proyecto? Nada menos que replicante.

Clap. Y no clap clap. Un aplauso a medias para los que estén tirando su dinero en otro proyecto sin futuro. Benditos los que desdeñan el porvenir financiero y los réditos. A ellos tal vez sí les importa generar un espacio fresco para presentar ideas nuevas. ¿Cuál es el problema? ¿Qué me impide vociferar loas a estos editores? Que en lugar de frescura, el 80% de su revista ha recurrido a las mismas y ya apestosas voces de la literatura y el periodismo nacionales. No solo eso, sino que, a diferencia de los pasquines localistas, se han tomado la molestia de buscar a la gente más anquilosada y sistemista de cada ciudad. Lo peor de Tijuana: léase Heriberto Yépez. Lo peor del Distrito Federal, zona Condechi: léase Fadanelli el Hawaiano. Lo peor de los wanna-be europeos: léase Adriana Díaz Enciso y sus epítetos tan patéticos como "epíteto patético". Infinita la náusea, como apología a todo esto.

¿Por qué mezclar a un Roger Bartra, que cuando menos tiene chamba que lo respalda, con el oportunismo y la pretensión infame de estos otros articuleros que lo único que disfrutan es perpetuar su elitismo, sus pequeñas mafias y su vividorrismo alcohólico permanente?

A muchos los conozco desde la trinchera más anónima y los he visto ser quienes realmente son cuando no hay posibilidad de tapujos, ni podiums, ni becas que los cobijen. Yo les he servido tragos, personalmente, desde la trinchera de los esclavos, en uno de esos bares condeseros donde les gusta departir cerca de la gente bonita y perfumada y donde trabaje por unos años. Y sin resentimiento social, ni miedo a equivocarme, puedo decir que los he visto ser patéticos, no porque vivan de sus huestes ni porque el sistema los tenga asimilados desde hace muchos vodkas, sino porque lo que escriben, en muchos casos, se parece mucho a lo que han escrito siempre los intelectuales orgánicos, construcciones casi arquitectónicas de ese discurso perpetuador del sistema y carente de fondo y de compromiso social. Lo único que quieren es que alguien, a través de comprarles su choro, les siga pichando los tragos y la coca que le compran a esos narcos, dealers y/o cuates que tanto desmenuzan en sus supuestos análisis, pero de los cuales solo conocen esas transacciones.

No hay nada peor que ese intelectual que pretende formar parte del pueblo, vive de sus apologías de lo supuestamente "naco", "mexicano" y "neto" y a la primera oportunidad se compra un trajecito lindo para sus presentaciones, o se gasta el dinero ligándose niñas bien en los antros de Polanco. Es peor que un Aguilar Camín o un Fernando del Paso o incluso que una Guadalupe Loaeza. Ellos al menos tienen clara su burguesía heredada o adquirida, y no reniegan de ella ni pretenden definir o pertenecer a la clase media y mucho menos al vasto pueblo de los jodidos.

Ni qué decir de otro par: La reverenda imbécil de Tanya Sandler, nalga recurrente de Fadanelli, aunque también un conocido hoyo fofo de todos los intelectualoides condeseros conocidos o potenciales, que con los mismos aires de grandeza inexplicables con los que pavoneaba su espantosa jeta por el DF, ahora se fue a apestar aun más Los Angeles y nos regala una crónica trillada y ridícula de su estadía in the Land of freedom. Y el mejor de todos: Ari Volovich. Uno de esos judíos orgullosos y petulantes que pueden hacerte pensar que Hitler en verdad tenía razón y que Auschwitz, como escarmiento, sería una caricia puberta para el castigo que semejante monstruito de la arrogancia merece. Otro que conozco en vivo y a todo color y que muchas veces estuvo a punto de ganarse madrizas descomunales en el bar, gracias a su carisma inherente.

Y vaya, es en eso en lo que se queda replicante, por desgracia. En un remedo de revista cultural que apenas al nacer está ya dando sus primeros estertores, por el mal juicio de alguien que, imagino, quiso vender usando los mismos métodos del sistema ya tan perfeccionado por Octavio Paz y sus vástagos. Y le quedan muy pocas oportunidades para escapar al estigma del elitismo intelectual, aunque por lo que sus dos números han mostrado, no dejaremos de tener a nuestros Yépez, nuestros Fadanellis y demás marionetas en los subsecuentes números. Yo haré lo mismo que con casi todas las demás revistas culturales que llegan a mis manos, y que no es difícil de imaginar. En el baño, cerca del contenido, y envueltas en un hálito de esperanza, me esperan para que, de mierda en mierda, me encuentre las pocas cosas meritorias que se esconden entre sus páginas.

febrero 07, 2005

El Afiche del Concerto Posted by Hello

febrero 06, 2005

Albert Pla de vuelta en México

Fue hace más de un año, lo recuerdo como si fuera ayer. Aunque quizá la historia debiera comenzar un par de años antes, cuando escuché por primera vez el album de Fonollosa de Albert Pla, gracias al fanatismo recalcitrante de un amigo español por su música indefinible y llena de deliciosas apologías de la perversión, el crimen y las drogas duras, suaves y confitadas.

Fue un largo tiempo el que me tomó encontrarle el gusto a sus canciones, que en un principio no me entraban, quizá porque la vocecita era demasiado delgada y dulzona, o porque no entendía bien si intentaban ser cursis o si lo eran involuntariamente (lo cual hubiera sido razón suficiente para detestarlas). Finalmente decidí que no me importaba entenderlas, y que me bastaba gozar de las imagenes nauseabundas y exquisitas que de ellas brotan como salpullido. Historias sobre la decadencia y la más apetecible locura.

Todas partiendo de la timidez sonora de la voz de este personaje, y llegando, invariablemente, a un climax violento digno de unas sabrosas puñaladas, a machete oxidado, en los lomos del establishment.

Una verdadera catarsis a la vena.

Sin embargo fui también largamente advertido sobre lo poco que conocía de Pla al conocer solo sus grabaciones y que en realidad el tipo valía más por su capacidad de recrear sus evangelios sobre el escenario que por las versiones comerciales que escuchaba frecuentemente.

- No conoces a Alberplá hasta que lo ves en medio del escenario, con su especie de túnica-casi-rastrojo medieval encima, las bolas saliéndosele por un lado, la guitarrita solitaria sobre un sillón y la misma voz chillante y violenta escurriéndose por las bocinas...


- Válgame - le decía - o de veras estás enamorado del guey o de plano debe ser una bestialidad de espectáculo.


Y como eran muy pocas mis esperanzas de que aquel desconocido pisara en algún momento nuestras tierras putrefactas, me resigné a simplemente escuchar los discos sin fincar mayores ilusiones. Y así fue por meses.

Hace poco más de un año, ahora sí, me topé por azares del destino con un par de renglones en nuestro pasquin zapatista favorito (La Jornada): Alicia MultiForo Rock: Perros de Neza el 26, Huestes NarcoSatánicas el 29, Conchas Pestilentes (desde Argentina) el 30, y por ahí, metido como si nada en el medio de su cartelera, Albert Pla, desde España, 31, 1 y 2.

Como colegiala prepúber, virginal y caliente, el corazón me retumbó cual si Ricky Martin hubiera salido de mi baño en cueros y agitado su viril macanita frente a mis ojos. Me resultaba imposible
comprender el cómo y a qué hora se le había ocurrido a alguien traer a este señor a nuestra apestosa ciudad, pero poco me importaba también. Y como esperando el cataclismo, pasaron lentitos los días, hasta que llegó la hora de ir, después de muchos de no pisar esos subterfugios, al apestoso MultiForo Alicia, que tantas horas-vuelo me había patrocinado en mis años pachecotes y preparatorianos.

Esa noche fui con dos grandiosos carnales a ver el chou. Uno, el mismo que había recomendado al Alber Pla y que como groupie sesentera (aunque algo más grande, gordo y barbón) susurraba todas las canciones al unísono con su ídolo. El otro, uno de los pocos cubanos callados y chingones que conozco, solo se reía conmigo con su risa muy particular, de esas que son estridentes pero que parece que son impostadas hacia dentro de la garganta y no pa-fuera, esas risas como estertor que se contagian. Y ahi los tres nos cagamos y nos cagamos de la risa, acompañados de un chingo de cerveza medio caliente y el humo "natural" del MultiForo hasta que Albert cantó su noveno reprise, y la banda punkichilanga se resignó a que había terminado la función.

En efecto el Albert Pla es un monstruo sobre las tablas. Los que mejor me conocen saben de mi total desprecio al "Arte Conceptual", los "performanceros", los "happenings" y las "instalaciones" en general, y más aun al que le tengo a los públicos y parásitos que asisten cotidianamente a este tipo de eventuchos. Como dicen los tijuanenses batianos, son todos una bola de culturosos wanna-be que quieren hacer de la mierda un espectáculo aromático-emocional de altos vuelos. Puras mamadas, pues.

Y digo todo esto porque el espectáculo de Pla es como lo que quieren y no pueden hacer nuestros culturosos contemporáneos. Es lo más parecido a un performance que me ha gustado y sin embargo, no pretende educar ni descubrir conceptos elevados y grandilocuentes. Es un poeta criminal que canta la sensibilidad más perversa y sutil que le brota de las fauces. Y consigo llevaba a un monstruo de la guitarra, Diego Cortes, que suena, sin exagerar, tan bien como los tres monstruos de la guitarra juntos (Paco de Lucia, DiMeola y McLaughlin). Eso y la putísima sencillez del maistro Pla, nos dejaron aquella noche de no se qué mes del 2002, en estado de gracia por varios días.

Lo mejor vino después. Siendo tan informal y pestilente como es, el Multiforo nos permitió quedarnos un buen rato más pendejeando después del chou. Muchos de los aturdidos escuchas se largaron al instante (pendejos, pendejos, triplemente pendejos) mientras que nosotros esperamos un rato, chela en mano, hasta que aparecieron las huestes. Sin mucha labor de convencimiento nos llevamos al buen Albert Pla y a su representante y amigo Pedro Páramo (así se llama, no me pregunten por qué), junto con unas fanáticas cuyo nombre nunca supe pero cuyos pechos engalanaron la velada por muchas horas, a un bar cerrado aquella noche pero del que, por circunstancias maravillosas, disponíamos de las llaves y de toda la cerveza que se nos pegara la gana beber entre amigos y sin bullicio. Y aunque de algún modo me sorprendió que Albert fuera tan tranqulito como aparentó ser aquella noche, en comparación con las historias de drogas duras que de él se cuentan, la pasamos de puta madre aquella noche. Bebimos hasta la imbecilidad con la estrella del chou, ni mandado a hacer.

Este año, Albert Pla se ha presentado ya en Tijuana, Monterrey y el D.F. En unos días parte para Guadalajara. Por lo que ven, parece que los tres miserables días en el Multiforo Alicia hace un año y medio le vinieron bien, pues alguien tuvo la sensatísima idea de traérselo para una gira más larga y sustanciosa. Y aunque otra vez me enteré por casualidad, no pude dejar de ir ésta noche, aunque fuera en el pomposo Teatro Helénico, y aunque costara más de lo que podía pagar.

Esta vez trajo consigo a Judit, que sale en el afiche en el lado izquierdo. Sí, la guapa, no los otros dos cabrones. Y aunque en apariencia sea una mujer desinhibida y extrovertida, resultó ser sonriente y silenciosa cuando saludé a la tropa en los camerinos. No solo eso, hace unos coros impresionantes, toca el teclado, el cajón, el clarinete y sabe Dios qué más. El año pasado no pudo venir porque los miserables mexicanos no le pagaban. Bendito Conaculta que sirves de algo.

En fin. En lugar de escribir este post debería estar bebiéndome unas chelas con estos buenos personajes, pero por desgracia no tengo mucho dinero en estos días y algunos de los susodichos culturosos andaban por ahi rondando a las estrellas, por lo que no me animé a invitarles por ahí. Será para el próximo chou.

Sirva el presente post de recomendación a los tres gatos que lo lean. Vean a Albert Pla y júzguenlo por ustedes mismos. Y aunque lo vean en un teatro, no sean tan malcogidos y griten un poco, que no es una pastorela y nadie les va a dar un manazo en el hocico.

Salud.








enero 18, 2005

De las malas costumbres

Llega el día de tu cumpleaños y tienes el pésimo gusto de celebrar que eres más viejo. Hay cosas que no entiendo de la cultura, y esta es una de ellas.

Suponiendo que fuera una de esos dichosos individuos que aman la vida y vivir (en especial la vida sobria, religiosa, voluntariosa, consistente y sin vicios), tampoco tendría mucho caso celebrar el hecho de haberme gastado un año más de esa insuperable experiencia.

En fin, imagino que hay mil maneras, desde las más autocompasivas hasta las más ingeniosas y verdaderas, de refutar mi amargura y mi pendejez de estos días cumpleañosos. Y aunque me resulte estúpido, siempre lo celebro. Celebro mi fracaso constatable el día en turno. Es como con todo: escupo sobre Dios cuando quiero parecer un hombre, pero en el fondo le pido milagros cada vez que juego al melate o me lanzo a una nueva relación sentimental, soy peor que las hormigas huevonas (si es que existen). Pinche es y seguirá siendo mi ambivalencia. Qué haría sin mis amados paliativos.

Esta vez continué una ya instituida tradición: Celebrar en el tugurio más lúgubre de la colonia más In de la ciudad más apestosa de nuestro meridiano. 4 años de sostenido alcance etílico confirman lo acertada que resulta esta práctica, principalmente porque así me evito pagar por los tragos de mis amigos alcohólicos (ni que decir de la comida, las drogas y demás ahorros).

Este año casi logro llevar a cabo una redituable versión de JUANETON, con el único fin de recabar fondos para que mi casero no me eche a los granaderos la próxima semana. Nota para todo el que lo intente: Procure no darle mezcal fino a la concurrencia antes de pedirle dinero o trabajo.

enero 06, 2005

Más y más cine intelectualoide

Soy un gran detractor del cine "intelectual". Esa debe ser la premisa para cualquiera que tenga la mala suerte de leer mi humilde opinión acerca del cine. Detesto el cine "progresivo". Detesto el cine pretencioso. Detesto el cine que se autopromueve como "artístico", en general. Pero, muy sin embargo, tengo una muy afable opinión cuando se refiere al cine que apela a las cosas simples. Me encanta el cine cómplice. Disfruto mucho el cine tramposo y efectista que es capaz de proveerme de toda la fantasía que me da hueva gestar cuando leo un libro. Me encanta y punto. No pretendo justificar esa muy personal inclinación que tengo por la hueva.

Hace unos pocos años me encontraba tranquilamente odiándome a mi mismo en mi casa. Era un jueves cualquiera, un jueves sin expectativas. Muy de pronto, alguien me propuso ir a ver una película que, supuestamente, iba a ser la madre de todas las películas vividas hasta entonces. "Dancing in the Dark" o "Dancer in the Dark" que para el caso, era lo mismo.

Fui, expectativas en mano, a ver la dichosa película seguro de que al menos estaría "decente". Palma de Oro en Cannes (no puede ser mala, me repetía a mí mismo). Es de Lars Von Triers, y para colmo, Bjork es la estrella principal. Suficiente razón para no dejar de verla.

Años de excusas fue el precio que tuve que pagar por haber ODIADO la puta película. Mucho antes de la mitad, ya estaba suficientemente seguro de que a Bjork la iban a matar y luego entonces estuve CLAMANDO por que eso sucediera durante las dos horas subsecuentes. ("Mátenla ya, por amor de Dios, déjenme escapar de esta película de mierda, llena de personajes patéticos incapaces de un acto de furia).

Muchos de mis amigos, pseudointelectuales o no, me odiaron sin tregua por el simple hecho de haber DETESTADO su puñetera película. Peor aun eran las discusiones: Unos defendiendo el cine "dogma" como si fuera "the ultimate discovery". Y yo, humildemente, aborreciendo honestamente todo lo predecible de la trama. Todo lo detestable de Bjork usando esas gafas deplorables. Todo lo repugnante que me resultaba saber el final de la historia dos horas antes de que sucediera a pesar de mi.

A partir de ese día, decidí odiar invariablemente todo aquel cine que pretendiera recrear la realidad. Me era ya asquerosa (y me sigue siendo) suficientemente repugnante, como para que el cine pretenda repetirme la ya de por si intolerable sensación que proviene de su experimentación. Decidí pues, de una vez por todas, odiar para siempre el cine "cultural" europeo junto a todos sus agregados y malas copias. Lars Von Triers se volvió mi peor enemigo en términos peliculosos. Y junto a él desfilaron sus discípulos uno a uno.

Llegó sin preguntar el 2004, y honestamente seguí odiando casi todo el cine que se presentó ante mi, cualesquiera fueran sus razones. Claro, hubo muchas películas que no tuve más remedio que adorar, dada su enorme y humilde fortaleza. Incluso adoré al imbécil de Jim Carrey cuando se presentó tan elocuente como el Joel Barish cualquiera de la muy acertada "Eternal Sunshine of the Spotless Mind". Pero, por lo demás, seguí odiando la exquisita pretensión del cine "de arte" que tuve chance de ver. Odié incluso al buen Woody Allen, sin importar que no haya producido nada digno de verse.

Hace unos pocos días, sin embargo, y ya en este 2005, tuve chance de ver, absolutamente gratis, la que es considerada como la mejor película de 2004 por mis colegas culturosos. "Dogville", de Lars Von Triers. O como la llamaron los censores, "Dogville" de Lars Von Triers.

Debo decir, primero que nada, que evité lo más posible ver dicha película, incluso cuando algunos me la presentaron como la mismísma justificación del cine "cultural". No pagué un centavo por verla. Ni lo hubiera pagado, de cualquier forma.

De cualquier manera, me sorprendió, primero que nada, lo increíblemente guapa que logra verse la estúpida de Nicole Kidman a cuadro. Vaya que el Lars Von Mamón este logró sacarle jugo a la insulsa belleza Hollywoodense de la susodicha. Sin embargo, y antes que nada, me sorprendió de entrada el recurso narrativo de la película per se. Toda la puta historia contada en un escenario "mudo" y figurativo. Un cuadro de 8x8 metros donde toda la historia tiene lugar. Casas sin paredes, todo "muy teatral". Seguro que el cabrón este sigue dando gracias a Dios por haber escogido actores lo suficientemente buenos para no haber aburrido a los espectadores hasta el vómito.

De la historia no contaré mucho más, porque debo decir que sí vale la pena ingerirla en persona. Pero, y a manera de expiación, más le valía al mamón este haber acabado su película tal y como lo hizo, con una reacción verdaderamente humana y no con un sometimiento repugnante como el de Bjork en "Dancer in the Dark".

De otro modo tendría mucho más que despotricar contra su visión insalvable de la realidad, en lugar de andar recomendando su chingadera de película. Véanla, y me cuentan.