Sánchez Villa escribió:
"Aquí lo único claro es que el autor de este post, como tantos otros jodidos, no tienen nada qué perder y les da igual quién llegue. Son impacientes e ignorantes y no creen que un proyecto de nación toma AÑOS y no se cambia en un sexenio, por lo que se requiere continuidad. También hacen caso omiso de que los esquemas que propone Manuel López ya se practicaron en el país y dieron 30 años de crisis económicas de las cuales apenas se sale. Hablan de una ultraderecha, misma que no existe en el país (ni creo que exista jamás: no hay fascismo, no hay totalitarismo, no hay KKK, no hay ULTRA derecha). Andrés Manuel es un peligro para aquellos que no vivimos en las fantasías, que trabajamos diario para que México sea un país mejor, simple y sencillamente porque todo lo logrado hasta hoy se puede perder"
Ojalá que el 2 de julio la clase media sepa defender lo que ha logrado en más de dosce años de esfuerzo y evitar que este sujeto que no tiene ni siquiera la capacidad de decir una frase de manera fluída y entendible nos destruya."
Imagen que ejemplifica bellamente la calidad de la melcocha.
Tiempo de reír. Tiempo de seguir leyendo necedades y absurdos. No pienso ni me interesa siquiera contestarle al anónimo uno-dos-trés que aplaude los "objetivos claros" que tiene la derecha (mismos que en este país me resultan, por el contrario, muy poco claros).
¿Cuál es el gran avance del proyecto neoliberal en este país? ¿Los millones de casas Geo que se caen a pedazos a los tres años y que habitan los burócratas? ¿Los 50 millones de jodidos (que no ven en sus lindas ciudades y mucho menos en sus viajecitos de sibaritas turísticos)? ¿El tener la mayor bonanza petrolera de la historia y no haber tenido obra pública en 6 años, ni un destino claro que nos explique a dónde han ido a parar esos recursos (¿será a los vencimientos del fobaproa y a los autopréstamos de Calderón?).
Pero insisto, vayamos punto por punto, porque el señor Sánchez Villa es el único que me ha hecho sentir ganas de pitorrearme de su cinismo calderonista. Así que desmenucemos sus pendejadas una a una:
"Aquí lo único claro es que el autor de este post, como tantos otros jodidos, no tienen nada qué perder y les da igual quién llegue..."
El autor del post anterior, que evidentemente ni siquiera leyó completo, es LORENZO MEYER, y es extraído de un artículo publicado en Reforma (periódico reteizquierdoso, eh?). Ahora, el doctor Meyer, además de ser una alta autoridad del Colegio de México (un colegio bien jodido y para puro jodidototote, seguro dirá), tiene su punto de vista al respecto de la elección, por lo que dudo que "le dé igual quien llegue". Y a mí tampoco, porque no perdería mi tiempo reproduciendo lo que escribe ni lanzando mi opinión política en un blog si ese fuera el caso. Primera estupidez. Gracias por llamarme jodido, pero temo desairarlo.
"Son impacientes e ignorantes y no creen que un proyecto de nación toma AÑOS y no se cambia en un sexenio, por lo que se requiere continuidad."
Aquí no pienso tomarme el tiempo para reirme de la gramática de este enunciado. Sólo diré que llamarle impaciente a un mexicano de oposición es algo insulso. Soportamos 70 añotes de un "proyecto de nación" que nunca fue proyecto y que lo único que hizo por la nación fue polarizar la riqueza y fabricar jodidos (católicos de alto nivel reproductivo, además) e ignorantes que tuvieron MUCHA paciencia, como el señor sánchez-paciente. ¿Continuidad? Durante los últimos 18 años hemos tenido continuidad. Vivimos la economía de mercado con continuidad. Vivimos la desincorporación de empresas estatales con suma continuidad. Vivimos el mercado bursátil y la especulación financiera con extrema continuidad. Vivimos desastres educativos, vivimos el escrutinio de la OCDE (organismo bien izquierdista, uy sí) que nos sigue poniendo en los últimos lugares EN TODO (educación, salud, vivienda). No, amiguito, la continuidad por sí misma es una estupidez. Continuidad a lo que continuidad merece. Ejemplo sencillo: Le puedo dar contínuamente de chingadazos y créeme que no lo gozará. Y eso, mi estimado, es lo que no están gozando los cientos de miles de jodidos que se han ido a EE. UU. durante toda su sagrada "continuidad".
Eso, y que tenemos la mayor cantidad de multimillonarios del mundo, en un país donde 50 millones viven con un dólar al día. Vive tu continuidad en tu propio país de fantasilandia, mi buen. Aquí no más. Ah, y por favor no salgas con que "el modelo panista tiene sólo 6 años" porque el "modelo panista" no existe. El esquema de la economía de mercado con su respectivo "desarrollo social (aka Vázquez Mota, Solidaridad y Zedillo también)" tiene cuando menos tres sexenios. Ese es justo el problema: Tu amigo Fox nos tomó por pendejos y vino a hacer el ridículo mundial por 6 largos años, con las respectivas consecuencias. Y eso no lo digo yo, lo dicen los NÚMEROS, los DATOS DUROS, tus amigos de la OCDE, el Banco Mundial, el FMI, y ahora, incluso los gringos, que nos metieron un muro de 3,000 kilómetros y 6,000 marines recién llegados de la guerra.
"También hacen caso omiso de que los esquemas que propone Manuel López ya se practicaron en el país y dieron 30 años de crisis económicas de las cuales apenas se sale"
Otra mentira digna de la falta de información. ¿Cuáles son "los esquemas" que propone Manuel López? ¿Realmente tiene el señor Sanchez Villa la menor idea, o sencillamente repite lo que vende la derecha, que equipara a AMLO con Echeverría (o peor aún, con Hugo Chávez o Fidel Castro)? Las propuestas concretas de AMLO han sido avaladas por el CIDE (otro organismo de ultraizquierda, seguramente), y entre los asesores más interesantes de AMLO, se encuentran Rogelio Ramírez de la O, Doctor en Economía por la Universidad de Cambridge, y Julio Boltvinnik, premio nacional de periodismo y economista galardonado con innumerables preseas, seguidor de la doctrina de Galbraith y de la economía de mercado con sentido social.
Y además, ¿de cuál crisis económica "vamos saliendo hoy"? El señor Sánchez suena como el clásico clasemediero que, luego de juntar para un cochecito, una casita, y tener un trabajito que le da una lanita decente, piensa que eso significa progreso o avance económico. No, señorcito, su casita y su lanita no son parámetros para medir un país. La migración ilegal en su nivel más alto sí lo es. Los millones de personas que viven del aire también. Dése una vuelta por su país, señorcito de la narvarte, y lo verá por sí mismo. Egoísmo: la marca de la derecha (y de la estupidez).
Plan de Austeridad del aparato estatal: Contrario a lo que piensan los detractores por deporte, el plan de Austeridad le permitió al GDF ahorrar una cantidad mayúscula de dinero que, antes, se iba en sueldos, aviadores, compras innecesarias, llamadas a celular y préstamos de corruptela. La proyección es que, de aplicarse el plan de austeridad a nivel federal, se ahorrarían 10 mil millones de dólares tan sólo el primer año, mismos que podrían aplicarse a los programas asistenciales y de infraestructura que le hacen falta al país.
Término de privilegios: Pensiones vitalicias y abusos presupuestales deben erradicarse. ¿Cómo podemos tener funcionarios que se pagan 420,000 pesos al mes mientras hay gente muriendo de hambre? Es algo esencial y se llama ética. Aunque la derecha, por lo general, la desconoce. Hay que perdonarlos: No leyeron muchos libros "prohibidos" en su formación y tampoco les da la cabeza para leerlos ahora.
Inversión en Infraestructura: AMLO no está contra la inversión privada. Ingenuos son, no los de izquierda, sino quienes creen que la izquierda podría ir contra la economía global de ese modo. El asunto es que la inversión en este país no existe más que en capital especulativo, valores, bancos, etcétera. Esto es dinero volátil y que no sirve a la nación gran cosa. AMLO propone que la inversión se concentre en infraestructura, como el tren bala sur-norte. ¿Cómo podrían los capitales llevarse un tren bajo el brazo? Difícil, ¿no?
"Hablan de una ultraderecha, misma que no existe en el país (ni creo que exista jamás: no hay fascismo, no hay totalitarismo, no hay KKK, no hay ULTRA derecha). Andrés Manuel es un peligro para aquellos que no vivimos en las fantasías, que trabajamos diario para que México sea un país mejor, simple y sencillamente porque todo lo logrado hasta hoy se puede perder"
¿No existe la ultraderecha? Señor, ¿en qué mundo vive? Carlos Abascal, hoy secretario de Gobernación, escribió en su tesis de licenciatura que la iglesia debería gobernar este país, que Juárez era un mentiroso, que la religión oficial debiera ser la católica y los católicos deberían tener un trato privilegiado en este país, que la democracia era un mal de los masones. Eso y madrearse jipis en CU fueron sus actividades favoritas en la juventud. Hoy es nuestro secretario de Gobernación, máxima autoridad tras el presidente (y su esposa en este caso). El Yunque sí existe, señor. Hay muchos muertos que lo demuestran (y se siguen acumulando, si contamos los que se mueren por enfermedades de la miseria).
¿Usted de verdad trabaja diario para que México sea mejor? ¿Cómo? ¿No me diga que es diputado? No sea hipócrita televisero. Usted, como todos, trabaja para sí mismo y su familia. Por eso es aun más incomprensible su postura, señor Sánchez. ¿Qué es "todo lo logrado hasta hoy"? ¿Su casita? ¿Su carrito? México era la octava economía del mundo cuando Fox tomó el poder. Ahora es el lugar 14. Brasil, Argentina, Chile y hasta Venezuela están creciendo más que este país. ¿Eso es avance? ¿No me diga que no lo sabía tampoco?
"Ojalá que el 2 de julio la clase media sepa defender lo que ha logrado en más de dosce años de esfuerzo y evitar que este sujeto que no tiene ni siquiera la capacidad de decir una frase de manera fluída y entendible nos destruya."
La clase media en este país es volátil y convenenciera. La clase media de México es la responsable de la amnesia sexenal que sigue ocurriendo. Si al clasemediero le va bien un año, se olvida de los cuatro anteriores, de ridículos mundiales y presidentes comprando toallas de 4,000 pesos. Se olvida de Vamos México y se olvida de Banobras. Se olvida de los Bibriesca haciendo millones en negocios de la construcción, o de la partida presidencial para Chanel y Gucci. No creo en esa clase media de la que habla, señor Sánchez Villa. No creo en amnesias sexenales. Recuerdo al presidente Fox masticando su inglés de ranchero jodido. Recuerdo al presidente hablando con refranes y dichos cada que se presenta en los foros mundiales y nacionales. Lo recuerdo queriendo ser presidente por 6 años y haciendo de este país un lodazal electoral.
Es usted un hombre con miedo, señor Sánchez. Tiene miedo a pensar. Es usted como muchos mexicanos, a los que les pueden devaluar el peso y robar el país en sus narices mientras se quedan sentados. Recuerde Argentina cuando "el corralito". Tiraron un presidente en un mes. Salieron a la calle. Tuvieron pelotas, señor Sánchez. Téngalas usted.
Y lo más curioso: Meyer dice, en el artículo que usted tanto desdeña, que lo que enarbola el discurso mediático de la derecha es precisamente eso: El miedo que debiera tener la clase media, y los "privilegiados" (o sea, no tan jodidos) por el sistema económico de su continuidad, hacia los "otros" mexicanos. Inocular el miedo por los mexicanos que no tienen qué comer, por los pobres y los de a pie, en lugar de mirar las causas y despreciar a los usureros que han hecho de eso la realidad de nuestro país. Es usted el vivo ejemplo, señor Sánchez, del pusilánime clasemediero al que le da miedo ver a su país como en realidad es: Un país de muchos jodidos, y unas pocas ciudades que gozan de ciertos privilegios. Asuma su miedo, amárrese el cogote y atrévase a apuntar el dedo a quien lo merece. No estamos así por culpa de López Portillo, señor.
Usted lo dijo: Eso tiene 30 años. ¿Qué ha pasado durante los últimos 18 que las cosas no sólo no han cambiado, sino que han crecido en desigualdad? Y asúmalo: Fox ha vuelto de esta elección una lucha electoral de clases. Apláudale a su ranchero, señor Sánchez: En 6 años está logrando destruir lo único que logró mantener el PRI durante 70, esto es, el pacto social, la paz entre las clases. Por eso, más que nada, es que llega la hora de atacar a la pobreza y no a los pobres.
Usted, sin embargo, no tendrá el valor. Prefiere el dogma que le cuenta su candidato Felipe, que nunca ha gobernado a nadie, y el de su amigo Espino, que nunca ha gobernado a nadie tampoco. Y es lamentable que le moleste el acento tabasqueño. Yo sí le entiendo a López y le entiendo al michoacano Calderón también. La diferencia es que me detengo a analizar, históricamente, este sexenio. Y no me acomodo en la continuidad porque me esté yendo muy bien económicamente. No, señor. Yo no le tengo miedo a los políticos con güevos, como Kirchner, o Lula. No tengo miedo a alguien que no le tenga miedo al FMI y cuyo país siga creciendo más que el mío. Y no tengo miedo a decirle a usted que se calle. Así, bien simple: Cállese Cha-cha-la-ca.
Ah, y yo sí soy intolerante. No soporto a los pendejos como usted. Póngase a leer.